Francisca Vásquez, voleibolista y estudiante, juega por los albos y la U
Su identificación con el Cacique viene desde antes de entrar a una cancha. Su abuela vive detrás del Monumental y su padre jugó en las inferiores del club. Lo llevo en la sangre, dice la joven deportista.
Francisca Vásquez Rodríguez puede ponerse la camiseta de Colo Colo y, pocos días después, vestir la de Universidad de Chile. En el fútbol sería difícil imaginar semejante barbaridad. Para ella no existe una contradicción: una representa a su club en la Liga A1 de vóleibol y la otra, a la casa de estudios donde cursa Pedagogía en Educación Física.
«Tengo 20 años y llevo el deporte muy presente en mi vida. Juego vóleibol desde chica y he sido seleccionada desde los 12 años», cuenta Francisca, quien llegó a Colo Colo en 2022, cuando tenía 17. Comenzó en las categorías menores y luego dio el salto a la principal competencia federada del país.
Su identificación con el club viene desde antes de entrar a una cancha. Su abuela vive detrás del estadio Monumental, toda su familia es colocolina y su padre, Iván Vásquez, jugó en las divisiones inferiores de Colo Colo. «Siempre lo he llevado en la sangre y me siento muy representada por los valores de la institución», explica.
Aunque juega por la selección de su universidad, la U. de Chile, su preferencia futbolística no admite dudas: «Yo soy colocolina y eso nada lo va a cambiar, pero también es un honor representar a mi universidad», dice.
Actualmente, según cuenta, es la única voleibolista que integra simultáneamente los equipos de Colo Colo y la Universidad de Chile. La rivalidad futbolística entre ambas instituciones no existe en el vóleibol, explica Francisca: Colo Colo participa como club en el sistema federado, mientras que la U juega en el circuito universitario. «Colo Colo y la Universidad de Chile no se topan en el vóleibol, porque la universidad no es un rival federado. En este deporte no existe ese problema de estar en los dos», aclara.
Tampoco ha tenido dificultades dentro de su club por representar a la U. de Chile: «No debería haber conflicto, porque una cosa es la universidad donde estudio para ser profesional y soy seleccionada; y otra es mi club, al que represento deportivamente en un nivel mucho más alto».
Pero las bromas sí aparecieron, lógicamente. «Mi hermana Catalina me empezó a decir «Bullalba» cuando postulé a la Chile, jajajá, pero yo me río no más. En el vóleibol todos sabemos que la Universidad de Chile es la casa de estudios, no es un club como en el fútbol. A veces los hinchas no conocen la diferencia porque el fanatismo viene principalmente por el fútbol», comenta.
Después de salir de Cuarto Medio, Francisca se tomó un año debido a sus compromisos deportivos. Conoció la admisión especial para deportistas de la Universidad de Chile mediante Instagram y por amigas que ya estudiaban allí. «Me decían que postulara. Además de lo deportivo, es una de las mejores universidades de Chile académicamente. Fue la que más me gustó y siento que va mucho con mi persona y con lo que representa», afirma la estudiante de segundo año.
Su recorrido incluye dos clasificaciones mundialistas con las selecciones juveniles de Chile. Disputó el Mundial Sub 19 de Hungría y el Sub 21 de Indonesia. «Fue histórico para Chile. Hemos recorrido casi todo el mundo gracias al vóleibol».
Entre fines de enero y abril de este año jugó una temporada en River Plate mediante un préstamo. «Me gustó mucho salir del país. El nivel en Argentina es un poquito más alto y fue nuevo para mí vivir sola con compañeras que no conocía. Llegar sin mi papá ni nadie fue fuerte», relata. Hasta que tuvo que volver: «Tenía claro que era por un tiempo. Quiero sacar mi carrera y seguir jugando vóleibol acá», afirma.
De regreso en Colo Colo, también ha dimensionado el respaldo que rodea al club fuera del fútbol. Recuerda un partido de la Liga A1 en Viña del Mar en el que el gimnasio estaba repleto. «Es el único club que mueve más gente en comparación con los otros en el vóleibol. Los hinchas no dejan de cantar ni un punto y eso se siente. Para el fútbol quizás es normal, pero para nosotras es algo nuevo», dice Francisca, la colocolina que encontró en el vóleibol una forma natural de defender también la camiseta de la U (ver galería de fotos en https://s.lun.com/luncdp).


