Lamberto Cisternas, ex integrante de la Corte Suprema, analiza de proceso de remoción de jueces
Cincuenta y siete magistrados arriesgan ser removidos por haber viajado al extranjero estando con licencia médica.
El pleno de la Corte Suprema comenzó este miércoles la revisión de los cuadernos de remoción de 57 jueces que viajaron fuera de Chile mientras estaban con licencia médica. El pleno está integrado por 18 miembros y a la cabeza está la presidenta Gloria Ana Chevesich.
Del total de magistrados cuestionados, sólo el juez Jorge Saavedra, titular del Tribunal de Familia de Antofagasta, logró que el Tribunal Constitucional acogiera a trámite su requerimiento de revisar su caso. Si falla a su favor podría salvarse del proceso de la Corte Suprema.
«Este proceso es inédito en la historia de nuestra justicia. También es inédita la situación que la Contraloría descubriera que una cantidad importante de personas del servicio público, entre ellos algunos magistrados, salieron del país ocupando una licencia médica sin fines estrictamente médicos o terapéuticos. Ciertamente el caso es más grave cuando es un juez porque la naturaleza misma del cargo exige un comportamiento muy estricto y la sociedad así lo entiende», comenta el magistrado Lamberto Cisternas (81 años), ex ministro de la Corte Suprema.
El proceso
Durante su larga carrera, cuenta Cisternas, varias veces integró procesos de remoción de jueces. Ninguno por licencias médicas utilizadas para viajar, pero sí por otras faltas graves.
«Es una facultad extraordinaria de la Corte Suprema. En un cuaderno de remoción se revisa todo el comportamiento de un magistrado. No solamente si salió esta vez o la otra, sino cómo ha sido toda su vida funcionaria, cómo está su calificación», detalla.
Por eso el proceso incluye la solicitud de un informe de su desempeño al tribunal donde trabaja el juez, quien también debe entregar por escrito su propio informe. Además, cada magistrado tiene derecho a ser defendido por un abogado.
«Con todos estos antecedentes, la Corte Suprema determina si hay responsabilidad en el asunto que motivó el sumario. Se hace una evaluación y se dice, mira, ésta fue una caída grave, por cierto, pero tiene todo un currículum anterior satisfactorio, tiene buena disposición para cumplir las comisiones. Y con todo eso, en definitiva, la Corte dice si remueve o no remueve», explica.
Muchos jueces han declarado que este proceso podría afectar la independencia judicial.
«Siempre que se producen situaciones de esta especie se encuentran algunos inconvenientes. Podría afectar la independencia judicial, pero de otro lado, podrían decirle a la Corte Suprema pasó esto, y usted se quedó tranquila y no hizo nada, y sigue pasando. Hay que buscar un equilibrio. Ésta es una señal que también se da a la ciudadanía de que los jueces no están por encima de la ley».
Cambio social
Para Cisternas la actuación de estos jueces refleja la etapa que estamos viviendo. «Con la perspectiva que dan los años, entiendo que hay periodos en la sociedad en que las cosas se hacen sin mayor límite y pasan a ser absolutamente normales», dice.
Pone de ejemplo el caso de un médico extranjero que está con licencia y recibe la noticia que su madre está gravemente enferma. Él viaja a visitarla y regresa justo antes que termine su permiso de salud. «Eso lo podemos entender como un mal uso. Pero él debe tener su conciencia muy tranquila porque dice, bueno, yo estaba con licencia, no falté al trabajo, fui a ver a mi madre que estaba en muy malas condiciones. En lugar de eso, si él hubiera pedido permiso y le hubieran cargado esos días a su feriado, tal vez se habría demorado más en viajar porque la burocracia es más gravosa. Entonces, se normaliza viajar usando una licencia médica. Y eso es fundamentalmente porque las sociedades van derivando en estas actuaciones y porque falta fiscalización».
¿Cree que este tipo de comportamientos pueden ser erradicados?
«Claro que sí. Para eso se requieren tres puntos. El primero es que la comunidad tome conciencia. Y en eso tienen que colaborar todos, desde las autoridades en adelante. Segundo, de todas maneras un sistema de represión, que serían las sanciones. Y tercero, que exista el compromiso efectivo de todos de tener una actuación diferente. En ese sentido, que haya sanciones de parte de la Corte Suprema sería como una ayuda para lograr este cambio. Y yo no estoy diciendo con esto que todos los magistrados involucrados tengan que ser sancionados y con la misma sanción. Por eso hay que ver caso a caso».


