Centro de estudios de la UC reveló resultados de encuesta
El 27,8% de los encuestados que pensaba quenecesitaba acudir a un profesional de la salud, no lo hizo, dice doctora.
El 17,1% de las personas mayores de 18 años sospecha o tiene un problema de salud mental, según los resultados de la última edición del Termómetro de Salud Mental, elaborado por el Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Universidad Católica (UC) y la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS). En la octava versión del estudio, que se realizó en diciembre pasado con los datos de una encuesta aplicada a 2.600 personas de todo el país, los investigadores llegaron a una conclusión: el estigma y la falta de información sobre salud mental hacen que los chilenos no consulten.
Los problemas
Del 17,1% personas que sospecha o tienen problemas de salud mental, el 24,8% declaró padecer síntomas moderados o severos de ansiedad generalizada. En cuanto al tipo de síntomas, el 28,5% de las personas dijo que en las últimas dos semanas siente preocupación excesiva durante la mayor parte de la semana; el 24.3% mencionó tener problemas para relajarse y el 21,5% se siente inquieto.
En cuanto a problemas con el sueño, el 9,2% de los encuestados señala tener insomnio moderado o severo, lo que es una baja significativa en relación a la primera medición de este indicador, que fue en noviembre del año 2020, fecha en que el 18,2% de las personas señalaba tener problemas moderados o severos para dormir.
«Lo primero que hay que aclarar es que el insomnio no es un cuadro siquiátrico, es un síntoma de un cuadro siquiátrico o de otro problema de salud. Cuando una persona tiene ansiedad generalizada, por ejemplo, muchas veces presenta problemas para dormir», explica Antonia Errázuriz, doctora en Siquiatría de la Universidad de Cambridge y académica de la Escuela de Medicina UC.
No todo es para siquiatra
Del total de personas que sospecha o tiene un problema de salud mental, el 39% tuvo necesidad de consultar a un profesional en los últimos doce meses; el 32,2% acudió a un médico u otro profesional de la salud, y el 17,9% actualmente está en tratamiento. Del total de personas que sospechaba o tiene ansiedad, el 57,1% quiso consultar en los últimos doce meses, el 44% lo hizo y el 23% está en tratamiento. En relación a los que indicaban tener insomnio moderado o severo, el 56,5% quiso consultar en los últimos doce meses, el 42,1% lo hizo y el 18,6% está en tratamiento.
David Bravo, economista y director del Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales, cuenta por qué los chilenos prefieren no consultar a un profesional de la salud en temas de salud mental: el 44,9% dice que es por falta de financiamiento; el 31,4% debido a la falta de cobertura de su plan de salud; el 25% porque pensó que le iba a tomar mucho tiempo, el 27,8% porque no consiguió hora y el 17% pensó que mejoraría solo.
«El papel de la política pública está en esa fracción de personas que no consulta. Acá existe un estigma sobre la salud mental porque se piensa que uno acude a un profesional solo cuando tiene ideas suicidas o problemas siquiátricos complicados. Existe un territorio previo a la consulta que tiene que ver con educación y formación», detalla Bravo.
La doctora Errázuriz agrega que el 27,8% de los encuestados no acudió a un profesional de la salud, pese a sospechar que lo necesitaba, debido a que no encontró hora.
«La falta de motivación, por ejemplo, es una experiencia humana que no necesariamente requiere que una persona vaya al siquiatra. En muchos países donde los recursos son limitados, las personas van a los médicos de familia para que los ayuden en temas de salud mental. Y si ven algo que requiere a un siquiatra, lo derivan. Pero ellos son los que se encargan de los problemas más comunes. Tal vez hay que fortalecer la formación en salud mental de los profesionales a los que la población tiene mayor acceso como enfermeras, terapeutas ocupacionales, médicos generales, entre otros. Ellos son la primera línea. Hay que enfrentar esa dificultad de la falta de especialistas. La formación en siquiatría es muy costosa y lenta, por lo que no podemos esperar que los siquiatras vayan a resolver la dificultad que tiene el país en salud mental», finaliza Errázuriz.
«En muchos países donde los recursos son limitados, las personas van a los médicos de familia para que los ayuden en temas de salud mental»? , Antonia Errázuriz, siquiatra UC


