Largas filas a pleno sol en calle Unión Latinoamericana
Ministro Jaime Gajardo lamentó la situación y dijo que se trató de una confusión de los migrantes.
Miles de migrantes que se encuentran en situación irregular en el país acudieron a la calle Unión Latinoamericana, ante el llamado de las autoridades de gobierno, a enrolarse y así tener un Rol Único Nacional provisorio que les permita el acceso a beneficios básicos, en salud y educación.
La aglomeración de más de 2.500 personas, aunque el Registro Civil tenía cupos para 700 diarias entre este lunes y el viernes, generó desorden y peleas a golpes con quienes se querían colar en la fila, frente a personas que llevaban 24 horas esperando.
El colombiano Elmer Montoya (50), con un año en el país, llegó a las 23 horas del domingo a la fila y cuenta que parientes de su mujer llevan bastante tiempo acá. «Me gusta Chile, la economía está mejor que en mi país y trabajo en una empresa, no he dormido nada», cuenta.
Los venezolanos Grisel Pereira (37), quien trabaja en empresa de golosinas; Cristina Mora (48), quien se desempeña en una bencinera; y Willy Mendoza (45), conductor profesional, estaban de los últimos en la larga fila, pasado el mediodía y bajo un sol de 25 grados. «Si uno no se regulariza, no tiene oportunidades laborales y de todo, piense que para hacer un plan de teléfono celular piden el RUN», dice Cristina.
José Márquez (22), con cuatro años en el país y trabajando en seguridad, opina que «estar en un país sin documentos, es contra el bienestar».
La venezolana Desiree García (37) fue con su hija Dayale porque no tenía con quien dejarla y cuenta que entró por un paso no habilitado en plena pandemia. Se gana la vida vendiendo bidones de agua y dice que quiere regularizarse porque acá «le brindo educación, puedo comprarle lo que ella necesita, si quiere comer algo se lo puedo dar, allá no podía».
El ecuatoriano César García (56), con cuatro meses en Chile, llegó a la fila a las 13 horas del domingo, se queja de que allá sufren extorsión. Llevaba 24 horas en la fila, a pesar de que en el antebrazo lucía el número que le tocó de atención.
El electricista Edraiz Amador (27) las hacía de coordinador con los carabineros a cargo y se quejó de fallas en el sistema computacional del Registro Civil y de que no tenían información oficial.
El ministro de Justicia, Jaime Gajardo, aclaró que el desorden se produjo por la confusión de los migrantes, ya que se trata sólo de enrolamiento y no empadronamiento, que es el paso definitivo hacia la regularización total.
El director del Registro Civil, Omar Morales, lamentó la confusión y dijo que tenían 20 puestos de atención hasta las 14 horas y que lo ampliaron a las 17.


