Buscan reforestar parte de las 360 hectáreas consumidas por el incendio de febrero pasado
De aquí a tres años esto va a estar bonito, dice Alejandro Peirano.
El Jardín Botánico de Viña del Mar avanza cada vez más en su recuperación tras el incendio que consumió 360 hectáreas de las 400 que lo componen. Para ello, en distintas instancias se han dedicado planificar y reforestar, de a poco, el reconocido parque ubicado en la Región de Valparaíso.
Esta semana, se plantaron 210 árboles de parte de la iniciativa que lidera el Consejo Minero, con más de 60 colaboradores de siete de sus empresas, y en colaboración con el Desafío Levantemos Chile.
«El Jardín era un lugar de encuentro para la comunidad, utilizado por colegios, universidades y más. Queríamos ayudar en la restauración de ello. Esto demuestra que, al trabajar juntos, podemos alcanzar grandes logros. Esto es un compromiso con el desarrollo y la calidad de vida de las personas», expresó el presidente ejecutivo del Consejo Minero, Joaquín Villarino.
Los árboles fueron plantados en el sector del Lote C, que abarca más de 250 hectáreas del Jardín Botánico, con especies como molle, palma chilena, quillay, romerillo, palqui, quebracho, boldo y huingán.
Además, en el mismo mes de agosto, se inauguró la primera entrega constructiva del proyecto: la glorieta y su pasarela. El proyecto completo involucra un nuevo sistema de riego, la recuperación del vivero, la reconstrucción de la cafetería y un nuevo centro para visitantes
El incendio fue el 2 de febrero y los tres meses siguientes se destinaron a su reconstrucción: recuperar los caminos para acceder a todas las áreas del jardín y eliminar los puntos de riesgo.
Luego de eso, apareció la nueva ayuda. «Ahí fue cuando llegó Desafío Levantemos Chile y el Consejo Minero a ayudarnos mucho, que además apoyaron directamente a nuestros funcionarios afectados. Estamos coordinados para hacer las cosas bien y hay una razón detrás de cada nueva decisión», cuenta el director del Jardín Botánico de Viña del Mar, Alejandro Peirano.
Agregó que están rediseñando todo el Jardín para hacerlo más funcional, aprovechando mejor los espacios, pero siempre considerando el crecimiento de las distintas especies de flora, instalando cortafuegos, nuevos sistemas de emergencia, y espacios para diversas actividades públicas.
«La lealtad de la gente ha sido fundamental, así como el apoyo y la cooperación. Si todo sigue a este ritmo, con las lluvias y la colaboración de las personas, de aquí a tres años esto va a estar bonito de nuevo, aunque con una nueva estructura. Hay cosas que no volverán y otras que cambiarán, pero la esencia se mantendrá», concluyó Peirano.


