Estudio del Instituto Milenio para la Investigación del Cuidado (Micare)
Solo el 2,7% de los cuidadores informales (familiares o amigos) de personas mayores dependientes recibe ingresos por su trabajo de cuidador. El promedio mensual es de $100.001.
En Chile la mayoría de las personas que requieren cuidados debido a que son físicamente dependientes o porque tienen alguna discapacidad intelectual son asistidas por familiares, vecinos o amigos, quienes no reciben remuneración ni mayores apoyos estatales. Se denominan como cuidadores informales. Según los datos del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, en el país existen 642.685 personas inscritas en los programas o registros que reconocen su situación de dependencia severa o moderada; por lo que se estima que existe una cantidad similar de cuidadores informales.
Ante la falta de datos para poder caracterizar a las personas cuidadoras y así realizar políticas públicas en su beneficio, el Instituto Milenio para la Investigación del Cuidado (Micare) realizó un estudio en el que dimensionó la complejidad y la multidimencionalidad del cuidado en Chile.
Para caracterizar a la población de personas cuidadoras, los investigadores realizaron una encuesta presencial en cuatro regiones: Metropolitana, Valparaíso, Biobío y Coquimbo. En total, fueron 3.006 cuidadores los que participaron en el estudio. De ellos, 725 corresponden a cuidadores que trabajan en instituciones y 2.281 son cuidadores informales.
«En el estudio se puede apreciar que los cuidados abarcan todo ámbito de la vida. Generalmente, las personas tienden a vincularlo con los aspectos médicos como tener que asistir en la toma de medicamentos o estar atentos a signos vitales. Acá nos damos cuenta de que las actividades de un cuidador son muy diversas, desde ayudar a la persona a levantarse de la cama hasta asistirla para contestar llamadas o enviar whatsapps», enfatiza la doctora en sociología Beatriz Fernández Lorca, directora del estudio y académica del Instituto de Sociología de la Universidad Católica.
¿La sorprendió algún resultado, doctora Fernández?
«Las personas cuidadoras representan a una población altamente desgastada. Quienes son cuidadores informales ni siquiera reciben remuneración. Pese a eso, uno de los datos obtenidos es que siete de cada diez personas cuidadoras que trabajan en instituciones se sienten satisfechas o muy satisfechas con el tiempo dedicado a su trabajo y el 82,8%% declaró sentirse satisfecho o muy satisfecho con su vida»
¿Es distinta la situación con los cuidadores familiares?
«En el caso de los cuidadores informales que asisten a personas mayores dependientes, el 68% declaró sentirse satisfecho o muy satisfecho con su vida y solo el 10% dijo estar insatisfecho. Quienes cuidan a personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, el 73% indicó sentirse satisfecho o muy satisfecho con su vida».
¿Esa satisfacción tiene algo que ver con trabajar para y con el otro?
«Sí. Es un trabajo complejo y desgastador, pero al final del día las personas cuidadoras sienten satisfacción, sobre todo quienes son cuidadores informales relacionados a las familias o amigos. Es una vuelta de mano, una retribución. Pero hay que tener mucho cuidado con eso».
¿Tener cuidado?
«No podemos desconocer el impacto de las personas cuidadoras. Debemos salirnos de la romantización del cuidador. Es un trabajo, es agotador, no se trata solo de facilitar medicamento o transporte. Quienes cuidan incluso participan en actividades de recreación».
Trabajo duro y mal pagado
El 18,1% del total de las personas encuestadas que trabajan en Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (Eleam) declaró tener una jornada laboral prolongada, que incluye turnos de 24 horas, mientras que el 73,7% dijo tener una jornada completa y el 8,2% una jornada parcial.
En cuanto a ingresos, solo el 2,9% de los encuestados de los Eleam recibe remuneración mayor a $800.001; el 54,4% está entre $401.001 y $550.000; mientras que el 28,4% aseguró ganar menos de $401.000.
En el caso de los cuidadores informales, el 64% de los que cuidan a personas mayores dependientes dijo no estar activo laboralmente y el 29,1% trabaja remuneradamente en otra actividad. ¿Y el sueldo? Solo el 2,7% de los cuidadores informales de personas mayores dependientes recibe ingresos por su trabajo de cuidador. Esa cifra es de 3,2% en el caso de quienes cuidan informalmente a personas con discapacidad intelectual.
En promedio, según el estudio, el ingreso es de $100.001 y $100.177 mensual para cada tipo de cuidador informal.
Casa para cuidadoras
La municipalidad de Santiago implementó un centro dedicado a formar y contener comunitariamente a las mujeres de la comuna que se dedican al cuidado informal de personas dependientes. Casa Igualdad entrega gratuitamente ayuda sicológica, rehabilitación, terapias complementarias y talleres a los vecinos de Santiago. Desde su inauguración, que fue en julio pasado, han realizado 2.553 atenciones. Actualmente, la Casa Igualdad se ubica en una propiedad restaurada del barrio Matta Sur, ubicada en la calle Ventura Lavalle 425, pero en unos meses se trasladará al ex Asilo Hermanitas de Los Pobres. Casa Igualdad también cuenta con un laboratorio 3D, destinado a la creación de herramientas para personas discapacitadas. Para contactarse con los coordinadores del programa se puede enviar un mail a [email protected].



