Según estudio de la Mutual de Seguridad
Antonio Letelier, académico de la Usach, explica por qué son necesarios los 21 días de descanso.
Un estudio de la Mutual de Seguridad, en el que se encuestó a 640 trabajadores de entre 18 y 54 años en todo el país, determinó que el 82% de las personas -ocho de cada diez- requiere vacaciones específicamente para recuperar su salud mental, más allá del simple descanso o la desconexión laboral.
Respecto al uso del feriado legal, el 42% de los encuestados asegura haberlo utilizado hace seis meses o un año, mientras que el 19% confesó que no ha tomado descansos remunerados en un periodo de entre uno y dos años.
Además, el 77% de los trabajadores afirma que, al tomar vacaciones, utiliza dos semanas o menos del tiempo que le corresponde. En detalle, el 28,2% se toma una semana; el 38,9%, dos semanas; y solo el 14,9% se toma tres.
Finalmente, un 8,2% vacaciona más de tres semanas, mientras que el 9,8% toma menos de una semana.
También se consultó a los encuestados sobre la frecuencia de vacaciones que consideran ideal. El 55% contestó que prefiere feriados legales más largos, aunque sean más distanciados; por el contrario, el 45% mencionó que prefiere vacaciones más breves, pero más frecuentes. En cuanto a las vacaciones pendientes, el 57% de los trabajadores indica tener días acumulados de años anteriores.
¿Cuántas vacaciones tomar? Antonio Letelier, académico de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago (Usach), responde: «En una modalidad de trabajo que produce mucho estrés se necesitan al menos tres semanas para salir de la inercia del estrés. La primera semana para desacelerar el ritmo, la segunda semana para efectivamente descansar y la tercera para prepararse para el retorno».
Agotamiento mental
Uno de los desafíos pendientes que plantea el estudio es que la desconexión laboral continúa siendo una promesa no cumplida. Solo el 43% de los empleados logra separarse completamente de sus labores profesionales, mientras que el 28% permanece altamente conectado y apenas el 34% declara no ser contactado por su lugar de trabajo durante su descanso. A lo anterior se suma que solo el 45% de los encuestados afirma que su organización cuenta con un protocolo claro para respetar la desconexión de sus trabajadores.
Según el informe, a las dificultades estructurales se añaden factores culturales que afectan directamente el bienestar sicológico de las personas. De hecho, solo el 45% de los encuestados percibe como algo normal en su entorno laboral tomarse los 15 días completos de vacaciones, mientras que el 37% indica que su jefatura lo hace sentir culpable por hacerlo y un 25% reconoce haber sufrido comentarios negativos por parte de sus compañeros. En palabras más simples, detalla la Mutual de Seguridad en su reporte: casi una de cada ocho personas considera problemático tomarse las vacaciones completas y solo cuatro de cada diez lo percibe como algo normal.
«Vivimos en una sociedad que no mira el ocio con buenos ojos, porque escapa del modelo de productividad permanente. Como si el descanso fuera una pérdida de tiempo y no contribuyera en nada al desarrollo del sujeto. Es común que las personas vivan el descanso con algo de culpa, y eso hace que no logren la desconexión necesaria. El descanso y el ocio deberían ser considerados como un derecho de todos los trabajadores, porque además un descanso bien preparado contribuye a la reparación integral de la persona y en último término, mejora el compromiso y la identificación del sujeto con los objetivos de su trabajo», finaliza Letelier.