Dura sólo 4 años, se estudia en IP y su sueldo de entrada bordea los $1,7 millones
Ingeniero en seguridad privada y carabinero explica cómo aplica lo que aprendió a su trabajo en un retén chilote.
En un mundo donde la protección es prioridad para personas, empresas e instituciones, la carrera de Ingeniería en Seguridad Privada anticipa un futuro prometedor. ¿Virtudes? Su renovación constante basada en la tecnología, sueldos de entrada que bordean $1,7 millones y una impresionante tasa de empleabilidad de 99,8%, la más alta de nuestra educación superior.
En otras palabras, esta carrera de 4 años, impartida por institutos profesionales, ofrece empleo para todos sus titulados.
El foco de esta ingeniería, de reciente creación, es el resguardo de entornos sensibles y la gestión de riesgos. Sus titulados se encargan de diseñar, implementar y gestionar sistemas de protección para una variedad de entornos, desde edificios corporativos hasta eventos internacionales.
«Aplican conocimientos técnicos, tecnológicos y de gestión para diseñar, implementar y mantener sistemas de seguridad en diversas industrias, desde el sector financiero hasta el transporte de valores, el retail y el ámbito residencial», detalla Pablo Guarnaccia, gerente de professionals en la empresa de recursos humanos Randstad Chile.
Entre sus especialidades se incluyen la implementación de sistemas de control de acceso y cámaras de vigilancia para prevenir robos, organización de la seguridad en eventos y diseño de estrategias para proteger instalaciones y personas.
Cristian Pereira (44), sargento 1° de Carabineros, eligió seguir esta carrera en el IP Iplacex con el fin, dice, de contribuir a la creación de entornos más seguros en el ámbito privado e industrial.
Aplicando lo que ha aprendido, entre sus labores en el Retén de Isla Quenac, Chiloé, se cuentan verificar que empresas, edificios y recintos tengan el personal capacitado para cumplir tareas de seguridad, fiscalizar directrices y asegurar que los protocolos se alineen con las normas. «Además se orienta a la corrección de vulnerabilidades y la prevención de riesgos e incidentes», señala.
¿Dónde estudiar?
Esta carrera es impartida sólo por institutos profesionales y en todos dura 4 años en formato online. En Iplacex la Ingeniería en Administración de Seguridad Privada; los dos primeros años corresponden al título técnico de Administración de Empresas, mientras los dos últimos se enfocan en competencias específicas de seguridad privada.
Algunas asignaturas son Manejo de Crisis y Control de Emergencias, Gestión de Amenazas y Riesgos, Ciberseguridad, Técnicas de Supervisión en Seguridad y Diseño de Planes de Seguridad.
«El ingeniero en administración de seguridad privada puede desempeñarse en cualquier empresa u organización que requiera instalar y supervisar mecanismos de seguridad física, operacional, financiera o informática para proteger sus operaciones y sistemas», destaca Juan Carlos Bacarreza, director de la Escuela de Administración y Negocios Iplacex, donde el arancel anual es de $2.064.000 y se puede optar al crédito con aval del estado (CAE). También el instituto dispone de becas internas, descuentos por forma de pago y convenios con instituciones como Gendarmería, Carabineros y la PDI.
Más info en Iplacex.cl (https://acortar.link/9mKrrw).
En la Escuela de Comercio la malla curricular de Ingeniería en Seguridad Privada se enfoca en preparar a los egresados para ejercer de manera independiente. «Les permite crear oficinas de seguridad, ofrecer asesorías y consultorías. Las asignaturas técnicas están alineadas con la situación de seguridad pública y privada del país, tanto a nivel personal como institucional», comenta José López, jefe de carrera.
Más info en escueladecomercio.cl (https://acortar.link/TCBVKW).
En tanto, el IP Valle Central forma a profesionales en Ingeniería de Ejecución en Gestión de Seguridad Privada. Los estudiantes son capacitados para desempeñarse como gestores o supervisores de procesos de seguridad y directores de seguridad.
Más info en vallecentral.cl (https://acortar.link/M3yxCx).


