Durante todo el proceso, el artista ocupó una taza como referencia
Joselo Bórquez, el autor de la obra ubicadaen La Cruz, se basó en un recuerdo familiar.
¿Recuerda la loza Lozapenco? Las piezas de cerámica icónicas que se encontraron, en algún momento, en muchos hogares del país. Joselo Bórquez (@joseloborquez en Instagram), apasionado por el arte desde pequeño, decidió plasmar uno de esos clásicos diseños en un muro.
Para completar el mural ubicado en el paradero 10 de la comuna de La Cruz, en la Región de Valparaíso, Bórquez se demoró solo dos días. Con una taza original de ejemplo en mano, utilizó técnicas de graffiti y pintura en spray, lo que lo llevó a un resultado casi idéntico al diseño del objeto que sirvió como inspiración.
«Fue un trabajo difícil por la cantidad de detalles en el diseño, pero esos pequeños errores son parte de su encanto. No buscaba la perfección. En mis trabajos, siempre trato de reflejar algo del pasado que nos identifique como país. He realizado otros trabajos similares, y esta taza siempre ha estado presente como inspiración», explica el artista.
El Muro
Bórquez, cada vez que llevaba a su hija al colegio, pasaba por la ubicación del entonces mural sin diseño y pensaba en cómo podría intervenirlo, pues explica que, cada vez que sale de su hogar, anda mirando muros y posibles diseños nuevos.
Después de un par de meses, un día algo le hizo click: «Ya tenía visto ese muro hace rato. Me pasa que por mucho tiempo tengo una idea en la cabeza y no se la digo a nadie, pero un día voy, la hago y explota. Eso pasó, un día que tenía libre, me decidí, lo empecé y lo armé».
Al consultarle a la dueña del muro por el permiso para intervenirlo, encontraron que tenían algo en común: ambos disfrutaban mucho del arte. Incluso, una vez terminada la obra, hasta la hija de la dueña, a la que también le gusta el arte, le comentó al artista que ella también pensó en hacer algo similar hace algunos años. Bórquez detalla que la familia estaba contenta.
Recuerdo familiar
Para Bórquez esta intervención artística tiene un significado especial, pues el diseño de la taza que utilizó, ha estado presente en su familia desde que él tiene memoria.
«Esta loza, en particular, me trae recuerdos de grandes celebraciones familiares, en reuniones con toda mi familia. Esos cumpleaños o navidades, con mis primos y mi abuela. Esta loza es una herencia de mi abuela, ahora la guarda mi mamá con mucho cuidado y quedará este mural para transmitir esos recuerdos a mi hija», relata.


