Gerard Ferrés, el fiel escudero que acompañaba a Francisco Chaleco López
Renuncian a la opción de ganar para ayudar al lucimiento del piloto estelar de su equipo.
Cuesta entender de buenas a primeras el trabajo del mochilero, un tipo que se consagra a su compañero con la misma devoción que un religioso y que renuncia a lo más lindo de la competencia: ganar. El mochilero es un asistente en carrera, un fiel servidor que posterga sus ambiciones y trabaja duro para el lucimiento de otro, el piloto estelar del equipo.
Francisco Chaleco López contaba con su fiel escudero hasta la quinta etapa, cuando éste abandonó. Pese a ello, el español Gerard Farrés, de 30 años y que ha estado en tres Dakar -uno con Yamaha y otro con KTM, acompañando a Marc Coma- sigue al lado del curicano.
«El mochilero es la persona de confianza. Ayuda al piloto, en este caso a Chaleco, desde el inicio de la especial. La idea es estar lo más cerca posible de él, por si tiene un problema. Para ayudarle en todo, menos pasarle mi moto, que eso está prohibido», explica el piloto catalán.
– ¿Eso quiere decir que no puedes ganar la carrera?
– Si Chaleco parte primero y yo 20 y después llegó segundo, quiere decir que nominalmente gané la etapa. Lo que no puedo hacer es pasarlo. Puedes ganar etapas, pero nunca superar a un compañero. Ya pasó una vez que Coma ganó el Dakar y su mochilero, Giovanni Sala, fue tercero.
– ¿Cuál es la gracia?
– Mi objetivo es clarísimo: ganar el Dakar algún día. Estar al lado de Chaleco me ayuda mucho, aprendo bastante con él. Espero, en unos años más, tener la oportunidad de ser piloto estelar.
– ¿Qué carrera te gusta más: África o Sudamérica?
– Son dos carreras fantásticas, no se pueden comparar. Lo ideal sería que se corrieran las dos.
– ¿Cómo ves a Chaleco?
– Ha llegado con una mentalidad distinta. Los errores de años anteriores le han enseñado. El equipo es muy bueno y él está más maduro porque no pierde la concentración, gane o pierda.
Clarito «Mi objetivo es ganar el Dakar algún día. Ahora, tengo que estar al lado de Chaleco» (Gerard Ferrés).


