La animadora de La Red está chocha con su hijo Teo
Su esposo, Carlos Garcés, es quien la apaña. En la lactancia el bebé exige papa cada hora y media.
Vanesa Borghi está embelesada en su rol de madre. Mira la familia que ha formado, a Teo, su primer hijo, en brazos de su marido, Carlos Garcés, y se derrite de amor. Eso es todo lo bueno de su debut como mamá, y hay más, pero la animadora de ‘¿Quieres ser mi socio?', de La Red, también desmitifica la experiencia: ‘No hay que romantizar la maternidad, tampoco satanizarla, sino que ser realistas', define ella ya componiendo su perfil de mamá. ‘No es fácil, al menos para mí no lo es, pero es algo que yo quería y lo acepto. Hay miles de hormonas revolucionadas, estoy más sensible, más cansada, pero amo ser mamá. Siento que ser mamá es caóticamente hermoso', expresa.
Qué bueno que lo diga.
‘Muchas veces uno siente que la juzgan en la maternidad y yo soy ya muy exigente conmigo misma, así que si alguien me comenta algo, la verdad, poca importancia le doy. Lógico quiero que todo salga bien y no es así; la maternidad te enseña que tienes que dejar fluir, que por más que uno planifique las cosas no salen como uno quiera'.
¿Cuánto están durmiendo?
‘¿Durmiendo? Ya me olvidé lo que es eso, jajajá. Si bien Carlitos es súper compañero, me ayuda en lo que puede, él no tiene la pechuga así que tanto no puede hacer, pero es un buen apoyo en los momentos críticos. El gordito aún no duerme cada tres horas, sería genial si pasara eso, pero es muy activo de noche, así que cada hora y media estoy alimentándolo'.
¿Quién la ayuda?
‘No tengo mucha red de apoyo acá en Chile ya que toda mi familia está en Argentina, así que Carlitos es quien me apoya y me acompaña. Somos unos papás muy felices y muy agotados también. Hay que saber que es una etapa difícil en la que uno debe, como me dijo una amiga, ‘sobrevivir'. Si el bebé duerme, tú también. Pero muchas veces hay trabajo o cosas que hacer en la casa y no se puede'.
Además de eso, ¿qué cambios ha hecho en su rutina?
‘No he experimentado tantos cambios, sólo creo que es importante darse un momento aunque sea un ratito corto en el día para una, ya sea escuchar una canción que a una le guste, algo pequeño pero que te saque de lo que estás haciendo rutinariamente con el bebé. Así te reseteas y comienzas con él a full de nuevo, con todas las pilas'.
Hábleme de Teo, chocheemos.
‘Teo es un niño muy muy dulce, que no le gusta que lo muden, ni lo cambien. Prefiere estar en pañales, ama el sonido de los pajaritos -al igual que yo-, considero que físicamente es igual a Carlitos, sólo tiene mis manos y mis pies, jajajá'.


