Er Niño estuvo casi impecable en la Quinta
Desde que Raphael pisó el escenario vestido con un terno digno de sus años dorados, la actriz chilena Berta Lasala no le quitó los ojos encima. Poco le importó que su pareja, Daniel Alcaíno, estuviese atento a los sensuales bailes que le dedicaba al español. Y no sólo Berta: Paty López junto a Leo Rey corearon felices cada uno de los grandes éxitos que «Er niño» le regaló al público de la Quinta.
El cantante no escatimó en recursos para celebrar sus cincuenta años de carrera. Ayudado por la tecnología, sorprendió a sus fan cantando a dúo con las fallecidas Rocío Durcal y Rocío Jurado, dos grandes de la música popular española. A eso le sumó sus infaltables silencios, pases de torero y el baile con capote rojo.
Cuando ya el público pensaba que no había nada más con lo que quedar extasiado, Raphael invitó al escenario a Beto Cuevas. La Quinta se vino abajo mientras el Ruiseñor de Linares sonreía con mucho cuidado. Minutos antes había sufrido un casi imperceptible accidente. En medio de una canción, algo saltó de su boca y cayó al suelo: era un diente.
Cristián Sánchez, conductor de «S.Q.P.» y novio de Diana Bolocco fue un espectador privilegiado de este engorroso momento: «Después de que le entregaron la antorcha de plata siguió cantando y nos dimos cuenta de que algo se le había caído de la boca. Pensamos que era saliva, pero no, era un diente. Él se urgió y se pasó harto rato mirando el suelo buscándolo, incluso se acercó a los músicos para pedirles que lo ayudaran a buscar. Después de que salió del escenario, le avisamos a un tramoya dónde estaba el diente para que se lo llevara. Ja, ja, ja. todavía no lo puedo creer».
Antes de que Raphael abandonara la Quinta con las dos antorchas y la gaviota, el productor musical Jorge Ramírez comentó que el ídolo hispano salió del escenario comentando: «Pues mira cómo estoy».


