Sorpresa emocionó al maestro
Su hijo y tres nietos se le unieron en el escenario para tocar junto al homenajeado pianista.
Fue sin anestesia. Mientras la pantalla gigante del escenario de la Quinta repasaba la vida de Valentín Trujillo al ritmo del clásico «Pin Pon es un muñeco», el músico esperó el momento justo para desenfundar sus manos y ponerlas sobre el piano, lo que provocó el silencio más respetuoso de la noche. Y mientras tocaba inspirado, el Tío Valentín no se dio cuenta de que en el escenario había tres pianos más: su hijo y dos nietos lo estaban acompañando.
Segundos después apareció Pedrito, uno de sus nietos menores, interpretando a Frank Sinatra. Abrazó a su abuelo y la musical familia Trujillo se unió para celebrar al jefe del clan. Paró la música y el pianista no pudo contener la emoción: entre abrazos y besos agradeció el cariño y el monstruo fue unánime para entregarle todos los premios al maestro.
Cuando Felipe Camiroaga y Soledad Onetto se acercaron para saludar al Tío Valentín, el mítico músico agradeció los aplausos y prometió»seguir amando» a la gente durante lo que le quede de vida y remató con un ¡Viva Chile! que remeció al monstruo. Minutos después, Pedrito comentó feliz que nunca había visto a su abuelo tan emocionado y que todo lo que se vivió sobre el escenario fue cierto: «Él no tenía idea de que le teníamos preparado todo esto. De hecho durante el ensayo general me escondí al fondo de la galería y nunca me vio».


