José Antonio Elorriaga devolverá el dinero con un cheque al día y cuatro a fecha
Se acabaron los viajes a Buenos Aires, la ropa cara y los regalos en joyas a su mujer.
Se construyó una casona en Codegua, viajaba habitualmente a Buenos Aires para comprar los implementos de su equipo de polo y gastaba hasta seis millones de pesos en joyas para su mujer. También usaba un BMW último modelo para trasladarse. Esa era la suntuosa vida de José Antonio Elorriaga, quien fuera el gerente general de Agro Key Capital, el fondo de inversión donde debía manejar 25 millones de dólares de la familia Gálmez.
Ayer, el mismo hombre solo llevaba como parte de su antiguo glamour una parca negra marca The North Face y sus escoltas eran un par de gendarmes. El gerente había sido denunciado y detenido en enero pasado, luego que la familia Gálmez, ex dueños de Almacenes Paris y jefes de Elorriaga, lo denunciaran por el delito de apropiación indebida al notar que las cuentas no cuadraban. Habían desaparecido 504 millones de pesos.
Pero en la cita de ayer, ante el 8° Juzgado de Garantía, el imputado de 41 años se comprometió a devolver el dinero y a aceptar su responsabilidad (ya había regresado cerca de 200 millones de pesos cuando fue encarado en diciembre por sus jefes). Incluso, Elorriaga pidió hablar: «Quiero pedir disculpas a la familia Gálmez, porque obviamente no fui capaz de cumplir con las expectativas que ellos tenían de mí. Por último, quiero decir que estoy profundamente arrepentido de todos los sucesos y lo único que espero es tener una oportunidad para poder reivindicarme con mi familia y la sociedad».
Y así fue como, en una audiencia extremadamente diplomática, todos quedaron contentos con el acuerdo y con que el dinero sea devuelto en un cheque al día y cuatro a fecha. Hasta la fiscalía, las víctimas y la defensa concordaron en que Elorriaga era merecedor de cumplir una pena de 541 días en libertad. Claro que la sentencia final la dará el juez el próximo viernes.
El abogado de los jefes de Elorriaga, Fernando Uribe-Etxeverria, se mostró conforme con la resolución, la brevedad del proceso y las excusas del acusado. «Él dijo a la fiscalía lo mismo que me dijo cuando lo enfrenté, que lo agarró la máquina y que siempre pensó que se podía recuperar, pero no pudo salir», comentó.
Aunque el juez Sergio Córdova le dio la libertad a Elorriaga, el ex gerente no pudo dejar las esposas ya que tiene otra causa pendiente en los juzgados del crimen, por la que deberá continuar en prisión.


