Se hace la víctima
Bastó que a José Antonio Gómez, líder del Partido Radical, se le ocurriera invitar a Marco Enríquez-Ominami (MEO) al encuentro concertacionista del próximo 12 de abril, para que se armara la grande en la oposición.
Fulvio Rossi, presidente de los socialistas, no tuvo pelos en la lengua: «No hemos conversado y no va a haber ninguna invitación. Acá nos juntamos los que creemos en este proyecto, y si una persona cree que es todo basura ¿para qué va a venir?».
En los otros partidos, algunos PPD como Ramón Farías y Tucapel Jiménez estuvieron de acuerdo y la DC, a través de su vicepresidente, Renán Fuentealba, declaró también su absoluto rechazo.
Rossi, por su parte, no se cansó de justificar el portazo al díscolo. «Si quiere participar, que diga que quiere ser de la Concertación, porque este es un encuentro del mundo concertacionista. ¿Por qué lo vamos a invitar, si él mismo dijo que nuestra coalición no valía nada, que el gobierno de Bachelet era más de lo mismo? Yo no pienso eso, no comparto su crítica fácil», enfatizó.
En 20 minutos el líder PS dejó clara la postura de su partido. «Si viene, nadie lo va a echar, pero que no se haga la víctima. Si quiere participar puede llamarme, pero eso de que se siente para atrás, esperando que lo llamen y tenga un montón de amigos que hacen el trabajo por él, me parece hasta ridículo», concluyó.


