Compañía de artículos deportivos se opuso a la inscripción que hizo Jordan Carrasco en el Inapi
La estadounidense dice que similitud con sus marcas Jordan puede generar confusión en el consumidor.
Algo así como David contra Goliat es la disputa que enfrenta al cantante urbano chileno «El Jordan 23», con la compañía de artículos deportivos Nike. El motivo de la pelea es el nombre «El Jordan 23», cuya solicitud de inscripción de marca en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi) fue hecha el 7 de septiembre del año pasado. El 27 de noviembre del mismo año, Nike Innovate C.V. se opuso a la solicitud, debido al parecido que la marca tendría con varias marcas que la compañía estadounidense tiene registradas en Chile. Nike tiene varios productos con el nombre Jordan, entre ellos, la zapatilla de basquetbol Jordan 23, debido a la relación comercial que tiene con la estrella de los Chicago Bulls, Michael Jordan, que usaba una camiseta con ese número.
Lo que se protege
Ángel Labra Castillo, abogado socio del estudio «Ármate», explica cómo opera el proceso de inscripción de una marca. «La solicitud de registro se realiza en el Inapi, donde se debe indicar qué signo (marca), etiqueta (logo) y cobertura se pretende proteger, es decir, qué productos o servicios en particular se pretenden comercializar con determinada marca», señala.
«En este caso, Jordan Carrasco («El Jordan 23») solicitó, a través de su abogado, el registro de la marca «El Jordan 23», pidiendo protección para la clase 41, en particular para proteger «actuaciones musicales en vivo; conciertos de música; presentación de conciertos musicales; presentación de conciertos de música», explica.
Como parte del proceso de solicitud de registro de marca se debe realizar una publicación en el Diario Oficial, instancia donde cualquier persona o empresa puede presentar una demanda de oposición, la que busca que no se conceda el registro de marca. «Fue en esta instancia donde Nike Innovate C.V presentó una demanda de oposición en contra de la solicitud de Jordan Carrasco, por cuanto estiman que la marca «El Jordan 23» provocará confusión en el comercio e inducirá a error o engaño con respecto a la procedencia de los servicios, ya que los consumidores no podrán identificar adecuadamente ambas marcas.
Nike Innovate C.V. tiene registrada en Chile las marcas «Jordan», «Michael Jordan», «Air Jordan» para artículos como joyería, relojes, bolsos, mochilas, juegos, equipo deportivo, servicios de comercialización, prendas de vestir y calzado, entre otras. «Es decir, son productos distintos a los servicios que intenta proteger «El jordan 23″, pues se encuentra solicitando dicha marca para proteger los servicios de actuaciones musicales. En atención al principio de especialidad de las marcas, pueden coexistir dos iguales o semejantes si es que protegen productos o servicios distintos», opina Labra. «Sin embargo, dicha regla puede romperse si Nike logra acreditar que su marca «Jordan 23» es «famosa o notoria», ya que Inapi tiende a considerar que el origen empresarial es el verdadero creador de la marca famosa, en este caso Nike», agrega.
Convivencia de marcas
Flavio Belair, abogado de Johansson y Langlois, estudio que representa a Nike en el caso, explica los dos puntos centrales en que basan su oposición.
«Nuestra postura respecto de la convivencia de la marca para categorías distintas es que al ser Jordan una marca de notoriedad mundial, trasciende al principio de especialidad de las marcas, y con ello, abre la posibilidad de error o confusión por parte del público consumidor. De hecho hay jurisprudencia del Inapi y del Tribunal de Propiedad Industrial en cuanto a que han hecho una excepción cuando se trata de marcas que gozan de fama y notoriedad. En este caso, el público puede relacionar el nombre del cantante urbano con Jordan de Nike», explica Belair.
«Un segundo punto que sostenemos y que vamos a probar, es que Nike patrocina muchos espectáculos y shows en vivo de la clase 41 y ahí también se podría generar una confusión», agrega.
El cantante urbano no contestó la demanda de oposición dentro del plazo estipulado por la ley, que tenía como límite el 29/02/2024. «Nosotros, en representación de Nike, presentamos la oposición en el plazo indicado; esta se le notificó a Jordan Carrasco y él no presentó defensa dentro del plazo, por lo fue declarado procesalmente en rebeldía. Pese a ello, Inapi tiene obligación de recibir las pruebas de irregistrabilidad que nosotros invocamos y ahora debemos presentar esos medios de prueba», explica Belair.
En caso que el Inapi diera la razón a Nike, explica el abogado, «el señor Jordan Carrasco no podría usar Jordan 23 para los servicios musicales de la clase 41 que solicitó».
Respecto del origen del nombre «El Jordan 23», Jordan Carrasco ha señalado en varias ocasiones que es una combinación de su nombre de pila con la edad a la que murió un amigo suyo muy cercano.
LUN se comunicó con Víctor Muñoz, abogado de Jordan Carrasco, pero, pese a que señaló que abordaría el tema, finalmente no estuvo ubicable.
«Nike patrocina muchos espectáculos y shows en vivo de la clase 41 y ahí también se podría generar una confusión», Flavio Belair, abogado de Nike.


