Fueron ideados por la startup Wobe y ya funcionan en tres comunas
Esta empresa es la misma que instaló la infraestructura en Las Condes para albergar a gente de situación de calle.
La venezolana Heidy Angulo, quien llegó a Chile en 2019, hace tres años y medio es repartidora de Pedidos Ya. Ella cuenta su historia desde uno de los cómodos asientos dispuestos en un módulo de unos 24 metros cuadrados, que además cuenta con wifi, enchufes para cargar celulares, dos microondas para calentar la comida, un televisor, dispensador de agua y dos baños. De todo para que los trabajadores de delivery lo usen en sus pausas de trabajo o por si tienen alguna necesidad biológica.
«Este un lugar estupendo, sobre todo por el tema del baño. No es fácil conseguir uno, incluso algunos locales de comida con que trabajamos no nos permiten ingresar al baño. Tengo que irme para la casa», dice Angulo en el espacio que se inauguró en La Reina, en avenida Príncipe de Gales, y que también tiene mesas al aire libre para comer y estacionamiento para las motos.
La pausa necesaria
La solución que les permite hacer una necesaria pausa a los repartidores fue creada por la startup chilena Wobe y este miércoles en La Reina sumó su tercer espacio en la Región Metropolitana: los otros dos están en Lo Barnechea, sector Los Trapenses, y en Las Condes, en la Rotonda Atenas. «Nos ubicamos en la zona oriente primero porque es donde trabaja la mayor cantidad de delivery, pero ya tenemos conversaciones con otros municipios para llegar con nuestros módulos. Queremos seguir en regiones y, por qué no, dar un salto internacional», dice José Luis Ríos, CEO y cofundador de Wobe. Ríos dice que su motivación es social, mejorar vida a las personas esencialmente, y con esa inspiración comenzaron con módulos para dar albergue a gente de situación de calle, un proyecto que acogió y que aún lleva adelante la Municipalidad de Las Condes.
Por la gran cantidad de gente que se unió a trabajar en plataformas de transporte en pandemia, se estima que son más de 300.000, los fundadores de Wobe vieron una oportunidad de darles un espacio agradable en sus pausas laborales y para satisfacer necesidades, como ir al baño, calentarse la comida o tomar agua.
Su modelo de negocio, aparte de obtener un ingreso por una alianza con Pedidos Ya, se basa en el cobro de 3.990 pesos a los repartidores de todas las aplicaciones (Rappi, Uber Eats, entre otros), costo que les permite tener una app que les da acceso a manejar el equipamiento de los módulos, como los microondas, el baño y el dispensador de agua.
«El módulo, que puede recibir a la vez a unas 15 personas, está siempre abierto en el horario que definimos con la municipalidad», dice Ríos.
¿El uso de la aplicación es ilimitado?
«No es ilimitado y responde justamente a que no la usen muchas personas. Tiene cierta cantidad de uso al día. Por ejemplo, permite utilizar cinco veces el baño; se puede usar cinco veces el microondas y tres veces el dispensador de agua.
Y también tienen módulos en los Mall Plaza.
«Sí, esos módulos eran administrados por nosotros, pero la asociación con Mall Plaza no perduró. Decidimos separar el camino y ellos se quedaron administrando esos espacios.
¿Ustedes diseñan estos módulos?
«Externalizamos el servicio de arquitectura y también el desarrollo de nuestra aplicación. Tenemos una alianza con Concepto Blanco para la construcción y habilitación de la estructura y nosotros como Wobe administramos y mantenemos los puntos.
Mónica Collell, gerenta de asuntos corporativos de Pedidos Ya, dice que el apoyo a la iniciativa de Wobe es porque les importa como marca que el delivery tenga una convivencia armoniosa con las comunidades. «Queremos hacernos cargos en generar una buena relación entre el reparto y la comunidad, que los vecinos vean que nos estamos haciendo cargo de las problemáticas que puede traer nuestra industria. Este es un espacio no sólo para Pedidos Ya, sino que cualquier repartidor lo puede disfrutar en sus pausas de trabajo. Ya estamos en tres municipios y nuestro sueño es llegar a toda la Región Metropolitana».