La legendaria actriz inglesa murió este viernes a los 89 años
Acumuló todos los premios más importantes en cine y teatro, pero se le recordaba por su rol en la serie aristocrática y su papel en la saga Harry Potter.
Es cierto que no tolero a los tontos, pero ellos no me toleran a mí así que soy quisquillosa. Tal vez por eso soy bastante buena interpretando a ancianas quisquillosas', confidenciaba Maggie Smith, la inolvidable intérprete de la desdeñosa condesa viuda de Grantham en la serie y películas llamadas ‘downton Abbey'. La actriz, figura del teatro y el cine por siete décadas, falleció en un hospital de Londres a los 89 años como informó un comunicado firmado por sus dos hijos.
Si bien sus papeles más populares fueron el show ya mencionado y las películas de Harry Potter, Smith afirmaba que apenas podía llamarlos actuaciones. A diferencia de aquellos roles de teatro y cine que le valieron dos Oscar, un Tony, cinco Baftas, tres Globos de Oro y cuatro Emmys.
Apropiadamente, el diario ‘The Guardian' define que ‘cualquiera que fuera su interpretación, lo hacía con un toque de humor divertido, a menudo corrosivo. Su comedia estaba alimentada por la ansiedad y su instinto para el gesto corrosivo era infalible'. Cualquiera que la viera en ‘downton Abbey' puede dar fe que la veterana dama Grantham era capaz de esos mohínes de aristocrático desdén.
Nacida un 28 de diciembre de 1934, Margaret tuvo un padre médico patólogo que, como recordaría ella, tenía miedo a que todo lo que hiciera la niña podría conducirla a la tumba.
Cuando la familia se mudó a Oxford ella ingresó a una escuela secundaria hasta que ella decidió dejarlo todo para integrar una compañía de teatro, pese a que no la llevaban a ver obras y contadísimas veces había conseguido ir al cine. Su madre la miró y le dijo que nunca llegaría a ser una actriz ‘con una cara como esa'.
Maggie destacó rápido y terminó por llamar la atención de Laurence Olivier, la mayor leyenda de la actuación en Inglaterra, que la invitó a integrarse a su compañía y le dio el papel de la desventurada Desdémona en ‘Otelo' . La propia actriz reconoció mucho después que Olivier no consideraba que su pronunciación estuviera a la altura de la obra de Shakespeare. Ella le respondió yendo al camarín de la estrella, que se oscurecía el rostro para el papel principal y lo saludó con un informal ‘¿qué tal todo, vaca marrón?'.
Smith se casó dos veces, primero con su colega Robert Stephens, padre de sus dos hijos, hasta que firmaron el divorcio en 1974. Un año después se unió al dramaturgo Beverly Cross con quien permaneció casada hasta que él murió, en 1998.
Con humor, Smith solía criticar sus papeles más conocidos. Cuando le preguntaron por qué aceptó el rol de profesora McGonagall en ‘Harry Potter', afirmó que ese trabajo significaba su jubilación.
‘Yo tenía una larga carrera antes de que llegara downton Abbey y todo andaba perfecto porque nadie sabía quién era yo', afirmó ya que le significó que los fans la abordaran a menudo. ‘Ese programa tenía que terminar alguna vez, era lo correcto. Fue un fenómeno extraño, nadie preveía que duraría lo que duró. Y fue agotador'.



