El motoquero Jesse James estuvo 11 meses con la desconocida Michelle McGee
Sandra, la devastada ganadora del Oscar por Un sueño posible, dejó el miércoles la casa de ambos y canceló la promoción de la peli en Londres.
El miércoles Sandra Bullock (45) abandonó su casa de California. La ganadora del Oscar a Mejor Actriz por la recién estrenada en Chile «Un sueño posible», descubrió que su esposo, el motoquero Jesse James (40), andaba puro rockanrolleando con Michelle «Bombshell» McGee (32), un metro 75 de curvas marcadas por multiformes y coloridos tatuajes.
Hace una semana que la infidelidad del hombre que le arma motos a la alta farándula gringa y enchula otras tantas para el programa de TV «Monster garage», era comentario obligado. Si hasta cerró su Twitter para terminar con los ataques verbales.
Pero fue la mismísima McGee, una suerte de modelo de poca monta quien confirmó el affaire en la revista «In Touch».
La «rompehogares», como le dicen en gringolandia, parte su relato revelando que conoció a James cuando llegó a su tienda West Coast Choppers a ofrecerse como maniquí tuerca y que tras un intercambio de e-mails «terminamos en el sofá. La relación duró 11 meses de los cuales hubo cinco semanas de sexo». Todos «sin condón», recalca el artículo.
En este, Michelle McGee además asegura que su intención jamás fue provocar el quiebre del pilluelo de Jesse y Sandrita. «Pensé que Jesse James y ella (Sandra Bullock) habían terminado. Nunca lo habría seducido si hubiera sabido que él aún estaba casado».
Todo ocurrió cuando la estrella estaba rodando «Un sueño posible» en Atlanta.
Así las cosas, Bullock -que dejó a Hollywood entero con la boca abierta cuando en junio de 2005 contrajo matrimonio con el tatuado rockero que poco y nada tenía que ver con la azucarada actriz- tomó algo de ropa y se recluyó junto a sus hijos Chandler, Sunny y Jesse Jr. en un desconocido lugar.
Pero antes, resolvió cancelar la promoción, el martes, de su película en Londres. Y sin hacer mayor alusión al tema, explicó que «por motivos personales imprevistos me es imposible realizar, por ahora, el viaje para promocionar la película. Pido disculpas por cualquier inconveniente que esta resolución pueda causar y agradezco el apoyo que le han brindado al filme».
«Estoy triste por haberle causado tanto dolor»
Durante la tarde de ayer, el también desaparecido Jesse James decidió dar la cara y en la revista «People» le pidió disculpas a su esposa e hijos.
«La gran mayoría de las cosas que se han reportado son falsas y desafortunadas. Pero, más allá de eso, no dignificaré estos asuntos privados con ningún otro comentario público», partió diciendo y, luego, agregó que «sólo hay una persona culpable en esta situación: yo. Debido a mi pobre juicio, merezco las malas cosas que me están sucediendo».
«Estoy extremadamente triste por haberles causado tanto dolor. De todo corazón, estoy triste por la pena que les estoy ocasionando. Espero que algún día ellos (Sandra y sus hijos) puedan perdonarme», remató.


