Llevan sólo tres días en sus cargos
Hay para todos los gustos en la administración de las provincias: militantes, experimentadas en el trabajo social, con caras de buenas suegras y con ganas de aportar a la reconstrucción.
-Isabel Margarita Garcés
La viuda encargada de reconstruir Curicó
Famosa por la belleza de sus tres hijas, y por qué no decirlo, por su propio encanto personal, Isabel Margarita Garcés no sólo es la viuda que se hará cargo de la provincia de Curicó, sino que además es dueña de un fuerte carácter. Secretaria de profesión, la ex rectora del instituto profesional Santo Tomás ha pasado por todo. Quedó sola joven, trabajó en lo que pudo para sacar adelante a sus hijas y encima tuvo que pagar las deudas de su difunto esposo. «Fueron tiempos difíciles», recuerda hoy con alivio.
Por eso apenas el intendente del Maule, Rodrigo Galilea, le ofreció el cargo, ella no lo dudó.
«Siento que esta designación es una verdadera bendición, porque es la oportunidad perfecta para ayudar y a la vez crecer como persona», reflexiona..
-¿No le da susto trabajar para un jefe tan exigente como Sebastián Piñera?
-No, para nada. Por algo el Presidente elige a las personas que elige. Yo al menos siempre estoy con las botas puestas, porque creo que esa es la actitud que hay que tener en la vida.
-¿O sea que está lista para todo?
-Te cuento que llevo tres días casi sin dormir, pero me da igual, porque Curicó me necesita.
-Marie Jeanne Lyon Amand de Mendieta, Cachapoal
«No tengo nada que ver con la socialité»
Nacida y criada en Pichidegua, Marie Jeanne Lyon Amand de Mendieta asegura que lo suyo no es la socialité. Pese a sus apellidos, la nueva gobernadora de Cachapoal aclara que «no tengo absolutamente nada que ver con ese rubro. Yo partí como tesorera de la junta de vecinos, en el centro de madres y luego fui alcaldesa, siempre trabajando en la parte social».
Alejada de la vida pública en su zona eminentemente rural, luego de haber perdido la reelección en el municipio pichideguano, este martes recibió un llamado del Ministerio del Interior para informarle sobre la designación presidencial. «Me sorprendió», reconoce, aunque después del terremoto ya había recorrido algunos lugares tratando de ayudar. «Siempre estoy pendiente de mi gente», recalca.
La vinculación con el sector se debe a que «mi papá tiene un campito y mi marido se vino a administrarlo». Militante UDI desde «después de que asesinaron a Jaime Guzmán», dice sentirse cómoda en el partido gremialista «porque no me exigen nada y respetan mis opiniones». Sobre el ánimo de la gente admite que «todavía está inquieta porque sigue temblando. Lo importante es entregar la ayuda lo más rápido que se pueda».
-Catalina Besnier, Tierra del Fuego
La joven gobernadora que lo abandonó todo por amor
Enamorada hasta más no poder, Cata Besnier no lo pensó dos veces. Apenas Juan Carlos Vargas le propuso matrimonio, ella le dio el «sí». Poco le importó que tuviera que seguirlo -literalmente- hasta el fin del mundo. «La mía sí que es una linda historia de amor», afirma la flamante gobernadora, quien jura que jamás se ha arrepentido de cambiar su alto cargo en una multinacional por la gélida belleza de la Tierra del Fuego.
Acostumbrada a los riesgos, hoy esta socióloga de 36 años se embarcó en un nuevo desafío. «No tenía los contactos, ni había visto al Presidente, pero como soy joven y profesional, pensé que cumplía el perfil para el cargo, así es que le mandé un currículum como cualquier otro chileno. ¡Me tiré al agua nomás!», cuenta aún emocionada.
Así fue que un día cualquiera recibió el llamado de La Moneda para informarle de sus nuevas obligaciones como gobernadora. «Como mi marido me apoya en todo, creo que mandaré en la gobernación igual como lo hago en la casa», bromea.
Pero no todo es amor para esta ex estudiante de la Universidad Católica, pues ya tiene claras sus prioridades a la hora de trabajar.
«Acá lo más importante es el tema de la conectividad, porque con un camino de tierra, una barcaza y un avioncito, tenemos que hacer maravillas para atender las necesidades de los 8.000 colonos que hacen patria en esta isla», finaliza con un tono casi épico.


