Adelmo Yori, magíster en literatura, hijo de futbolista y fanático de la pelota y las letras
El académico destacó la alusión al poema ¿Qué se ama cuando se ama? en el relato del segundo gol de Iquique a la U en TNT Sports.
Fanático de las letras y del fútbol, el académico Adelmo Yori quedó gratamente sorprendido cuando Alejandro Lorca usó un poema de Gonzalo Rojas para apuntalar el relato del segundo gol de Deportes Iquique contra Universidad de Chile en la transmisión de TNT Sports.
«Joaquín Moya vio adelantado a Gabriel Castellón y nos regaló un gol de una dimensión que se confunde con los sueños, un gol de una belleza superlativa, como la más bella poesía.¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios? ¿La luz terrible de la vida o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se haya, que es eso: amor? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes, o este sol colorado que es mi sangre furiosa cuando entro en ella hasta las últimas raíces? Golazo, go-la-zo sensacional de Moya para el 2-0», relató Lorca.
«Fue inesperado y hermoso. Se dio justo en un gol fuera de serie. Independiente de los gustos por los equipos, es un gol que sobresale. La pasión del relator me parece genuina y habla de la belleza y compara este gol con la poesía, en este caso con un poema de Gonzalo Rojas», dice Yori, cuya tesis de magíster fue justamente sobre la poesía del prolífico autor, premio nacional de literatura en 1992, con quien pudo trabajar directamente.
«La poesía de Gonzalo Rojas es muy ecléctica. Él trabaja al menos diez vertientes temáticas e incluso hay un poema sobre fútbol, una visión crítica. Se caracteriza por viajar por muchas constelaciones temáticas», explica el académico de la Universidad Adolfo Ibáñez de Viña del Mar, quien de hecho contó con el apoyo del propio Rojas para su tesis.
«En Fútbol sin parar hace alusión a que la hinchada se deja llevar con una pasión que quizás el poeta no entiende, pero cuando vemos que un relator, ante la belleza de un gol, lo compara con la poesía del propio poeta, lo podemos discutir», explica Yori, cuya ligazón con el fútbol viene por su padre homónimo, ex jugador de Audax Italiano y la Selección en los años 50.
«Cuando conocí al poeta le di mi nombre y apellido y se acordó de mi padre», cuenta Yori. Su papá era un defensor fiero, que hizo inferiores en Universidad de Chile pero luego, por influencia de su familia italiana, se fue a Audax.
«Mi padre tenía un temperamento medio irascible y muchas veces lo expulsaron. De hecho, estuvo dos años fuera del fútbol por una supuesta agresion a un árbitro que él negó hasta el día de su muerte. Era un árbitro inglés. Él me contaba que iban perdiento estrepitosamente y le sintieron hálito alcohólico. El fútbol entonces no era tan profesional y entre la frustracion y molestia empezaron a hacer un show, se pasaban la pelota entre ellos y mi padre esperó al árbitro afuera de la cancha y ál arbitro fue golpeado en la cara. Mi padre siempre señaló que había sido un manicero y no él, pero nadie le creía mucho, jajajá», cuenta el académico que es hincha de Audax, pero también tiene tinte azul en el alma y por eso vio el partido de la U y la victoria itálica sobre OHiggins el lunes.
«Fue oxígeno puro, porque en un momento estábamos en el descenso directo. Llevamos tres victorias seguidas, estmos en racha. ¿Colo Colo? Es un rival difícil, pero siempre le tengo fe a Audax, que siempre da sorpresas agradables. Espero que sea una», dice.



