Ellas le cantaron y le llevaron un regalo, mientras él se vistió de huaso y repartió besos
Durante el show en el Movistar, tocó en un piano cubierto de pétalos, se bajó del escenario y no comprendió un piropo que le entonaron las seguidoras.
Con un clásico traje negro que acompañó con una chaqueta del mismo color pero de una tela más brillante y camisa blanca, el oriundo de Toscana abrió la noche con su éxito «Solo», interpretándolo en un piano cubierto de rosas.
«Este es un momento increíble para mí. No sólo es mi primer concierto solo aquí, también es el más grande», señaló y comenzó a cantar en italiano «Dimmi».
Posteriormente, sus admiradores entonaron el clásico «mijito rico», a lo cual respondió, entre risas «imagino que es una cosa buena», jajajá, sacando suspiros entre sus fanáticas.
Algunas de ellas le hicieron llegar, mediante un guardia, un regalo por su natalicio apenas comenzó el show. El italiano se emocionó y agradeció el gesto.
Luego el diálogo con el público continuó y confesó que «se acuerda poco de español». Pasó a cantar «Piove» y agradeció los aplausos de sus fans haciendo un corazón con sus manos.
Las seguidoras, que estaban atentas a la fecha, le entonaron el típico «cumpleaños feliz» para celebrarlo.
El artista continuó versionando grandes clásicos como «Can't help falling in love» de Elvis Presley, destacando que el norteamericano es una de sus grandes influencias. Siguió con «She» de Charles Aznavour, y que la volvió a popularizar Elvis Costello, para la película «Notting Hill» (1999) con Julia Roberts y Hugh Grant.
La fiesta comenzó cuando Matteo se bajó del escenario y empezó a cantar «Quando quando quando», canción que fue originalmente grabada en dos versiones diferentes por Tony Renis y Emilio Pericoli, y fue presentada en el Festival de la Canción de San Remo, en 1962. El joven causó furor cuando comenzó a repartir besos por doquier.
Vino el turno de la versión del italiano de «Can't take my eyes off you», interpretada originalmente por Frankie Valli, y «Bésame mucho», popularizada por artistas como Lucho Gatica.
Poco después transformó el show en una especie de unplugged, sentándose al borde del escenario, acompañado con su guitarrista, para interpretar «Historia entre tus dedos», del italiano Gianluca Grignani y que fue un hit en 1995.
«Estamos cerca del final del show, pero prometo volver» y comenzó a cantar «Fall on me», tema que usualmente interpreta a dúo con su padre.
Finalmente, tras desaparecer de escena nos minutos, regresó vestido con el clásico sombrero y manta de huaso, para deleite del público.
Cerró el show homenajeando al italiano Lucio Dalla, interpretando «Caruso», tema que el artista dedicó al tenor Enrico Caruso.
Sus incondicionales, que no pararon de demostrar fervor, quedaron encantadas con el espectáculo.


