Con una máquina champeadora se cortaron palmetas de 48×110 cm que serán replantadas en otro lugar para su mantención
Luego de la presentación del ex Beatle y reposición del césped, en 15 o 20 días la cancha estará lista para que Colo Colo pueda jugar en su estadio.
«Saca panes» le dicen a la máquina champeadora usada para sacar palmetas de pasto del estadio Monumental. La operación, que también se llama «cosecha», comenzó recién terminado el partido entre Colo Colo y Audax Italiano, el domingo (2-1 ganaron los albos), como una manera de proteger áreas específicas del césped del recinto de Colo Colo durante el concierto de Paul McCartney que se realizará este viernes.
«La champeadora funciona con un cuchillo, dos bielas, tiene motor y tracción, y va sacando la palmeta de pasto, el rollo. No lo corta automáticamente y uno de los muchachos debió ir cortando detrás», explica Stavros Dionizis, de la empresa Todopasto, que lleva dos décadas en el rubro y, entre otros trabajos, hizo los jardines que rodean la piscina olímpica del Estadio Nacional para los Panamericanos Santiago 2023.
Dicha máquina corta panes de 48 centímetros de ancho por 110 centímetros de largo, por lo que dos palmetas equivalen aproximadamente a un metro cuadrado de pasto.
«Hay una serie de productos que se echan al terreno antes o después de sacar el pasto, surfactantes que impidan que el paso bote agua u otros que impiden que el pasto crezca, entre otros», añade Carol Müller, ingeniero agrónomo con reconocimiento de la Conmebol y que trabajó en la cancha del Monumental antes de la pandemia.
El tratamiento que tengan las palmetas dependerá de lo que quiera hacer Colo Colo con ellas. Si las quiere reinstalar, para mantener uniformidad en la textura y color del césped, por ejemplo, las puede replantar en algún lugar de las mismas instalaciones del Monumental (las canchas de entrenamiento, por ejemplo), donde se riegan abundantemente para que puedan ser vueltas a colocar una vez terminada la presentación del ex Beatle. En caso contrario, a los tres días el pasto empieza a decolorarse y, finalmente, muere.
«Si el pasto tiene estolones y rezomas, lo pueden hacer reproducir y vender o donar a alguna municipalidad que tiene un estadio de tierra o lo pueden dejar molido en el mismo terreno», añade Müller.
El precio de mercado de las palmetas fluctúa entre $1.800 y $5.000 el metro cuadrado, dependiendo del tipo de pasto y la cantidad requerida.
La replantación, sea con las mismas palmetas extraídas de la cancha o nuevas traídas de viveros o de otras canchas del recinto albo, también requiere una preparación.
«Dependiendo de cómo quede el terreno después del concierto, hay que preparar la tierra para que quede de la medida exacta de la palmeta que sacaron. No creo que haya que picar mucho, porque es bien parejo. La instalación consiste, básicamente, en desenrollar la palmeta, se le pasa un rodillo compactador para que se pegue y no se noten las junturas después de instaladas», dice Dionizis.
«Lo ideal es hacer un champeo completo cuando termine el concierto. Eso se hace en todos los estadios del mundo, en el Santiago Bernabéu, en el Camp Nou y otros», apunta Müller.
El cronograma de mantención, apunta Dionizis, establece que a los siete días el pasto empieza a enraizar; a los diez días, se hace el primer corte, y a los 15 o 20 días se puede volver a jugar.
«Aparentemente, el espacio no era tan grande, así que se le puede dar un cuidado más focalizado e intenso ahí en cuanto a la compactación del terreno. Es fundamental que donde se reciba el pasto no haya relleno y si le echan tendría que ser arena para que quede bien compactado. Luego se le pasa un rodillo, se hace un buen riego y luego la naturaleza hace su trabajo», apunta.
El año pasado, luego de los conciertos de Bruno Mars, en septiembre, y de Rogers Waters y The Cure, en diciembre, la cancha del Monumental quedó en estado calamitoso, lo que generó quejas de jugadores y cuerpo técnico. «Era el mejor piso del fútbol chileno», lamentó el entrenador de entonces, Gustavo Quinteros. Esa vez la zona norte de la cancha, donde suele atacar Colo Colo en los segundos tiempos, con la Garra Blanca detrás del arquero rival, era la más afectada: ahí se ubicaron los escenarios de los conciertos.
«El año pasado hicieron todo mal. Entiendo que Colo Colo vuelve a al Monumental en la penúltima fecha. Volviendo a jugar en el tiempo estimado, no debería tener el mismo problema esta vez. Me atrevo a decirlo con veinte años de experiencia», pronostica Dionizis.
El duelo contra Deportes Iquique, el 3 de noviembre, es efectivamente el único partido de local que contemplan los albos en el Campeonato Nacional. Pero el 24 de octubre, es decir, 13 días después del concierto de McCartney, reciben a Magallanes por la final regional de vuelta de la Copa Chile.


