Branco Ampuero en llamas: anotó en el triunfo de la UC y goza a su hijo Santino
El defensor de 31 años también cuenta su fanatismo por la NBA. Se ha vuelto un pasatiempo para poder salir de la burbuja que es el fútbol, dice.
Branco Ampuero (31) fue la gran figura del triunfo por 2-0 de Universidad Católica ante OHiggins en Rancagua luego de abrir el marcador en el minuto 21 con un tiro rasante al primer palo. Segundos después de su buena definición, el defensor cruzado corrió a juntarse con su amigo y compañero Gonzalo Tapia para ensayar su celebración favorita.
Los dos cracks extendieron el brazo derecho hacia abajo, con la palma abierta, simulando el festejo de moda de la NBA. Se trata del «too small» o «muy pequeño», un gesto que se repite a menudo cuando un jugador anota frente a un defensor de menor envergadura.
«Ya la habíamos hecho en oportunidades anteriores. Con Gonzalo nos gusta mirar la NBA, a veces comentamos los partidos y por eso se dio la celebración. Es algo que nos une y que disfrutamos comentar. Siempre es lindo hacer goles, pero lo principal era obtener los tres puntos y sostener el tercer lugar», dice el defensor nacido en Carelmapu, en la Región de Los Lagos.
¿Cómo nació su fanatismo por la NBA, Branco?
«Me gusta mucho, es un deporte que practiqué hasta los 16 años en Carelmapu. Tuve la oportunidad de integrar selecciones del colegio, también participé en torneos comunales y cosas así. También me gusta lo que genera la NBA, el espectáculo, el show que hay detrás. No tengo un jugador favorito, pero es atractivo verlo porque son deportistas de elite. Se ha vuelto un pasatiempo para poder salir de la burbuja que es el fútbol. Tener este tipo de distracciones me viene muy bien».
El tiempo para ver partidos de NBA, eso sí, se le hará escaso, al menos durante algunos meses. Ampuero fue papá por segunda vez a finales de febrero. «Mi primera hija, Florencia, tiene nueve años y vive en Puerto Montt con la mamá. Y hace siete meses llegó Santino. Estamos felices con mi señora Gabriela ya que lo veníamos buscando hace bastantes años», dice.
¿Qué ha sido lo más dificil de esta etapa?
«Diría que el querer cumplir en todos los aspectos: como papá, como esposo y como jugador de fútbol. Con todo lo que conlleva, como dormir menos, estar lejos los fines de semana, perderme celebraciones familiares. Son sacrificios que hago para darles lo mejor, pero de todas formas es una etapa que estoy disfrutando mucho».
Ampuero también ha mostrado su versatilidad dentro de la cancha. Pese a destacar como defensor central durante gran parte de su carrera, ahora lleva dos temporadas jugando de lateral derecho.
«Me ha tocado ser más polifuncional estos últimos dos años. Lo he tratado de hacer con el máximo de profesionalismo y también lo veo como una oportunidad de aprendizaje. Es lo más importante: ir dándole más variantes a mi juego, más posiciones y posibilidades de jugar. Además, puedo estar en las dos áreas, en ataque y defensa, eso es lo más entretenido del puesto», reflexiona.
¿Cómo evalúa la campaña de la UC?
«Este segundo semestre ha sido irregular. Dejamos escapar puntos importantes en la mitad del torneo que nos dejó alejados de la aspiración al título. Pero sin dudas hemos mejorado en comparación a los que fueron las últimas campañas del club. Estamos cerca, si todo sale bien, de quedarnos con un cupo en la Copa Libertadores. Sería un buen premio para un grupo que ha luchado este año, con altos y bajos, como cualquier equipo en el torneo».
Se les viene el Clásico universitario.
«Sí, es una linda oportunidad para seguir en la senda del triunfo. Va a ser un partido con mucho morbo porque los dos equipos llegan peleando cosas distintas. Va a ser un partido lindo para disputar y con nuestra gente apoyando vamos a dejar todo en la cancha para quedarnos con los tres puntos».


