Intenso debate en la Cámara terminó con aprobación de acusación constitucional
Defensas de los magistrados respondieron a los cargos que presentaron los parlamentarios por chats con Hermosilla y por entrega de información privilegiada.
Luego de una jornada intensa en el pleno de la Cámara de Diputadas y Diputados, este miércoles fue aprobada la acusación constitucional contra los ministros de la Corte Suprema, Ángela Vivanco y Sergio Muñoz, quienes no estuvieron presentes en sala.
El libelo presentado por parlamentario de Chile Vamos obtuvo 97 votos a favor, 25 en contra y 20 abstenciones, por lo que pasa ahora al Senado para su discusión y posterior votación.
A Vivanco se la investiga por presuntas irregularidades en la tramitación de causas y nombramientos de funcionarios del poder judicial, conocidas tras sus conversaciones con el abogado Luis Hermosilla. Mientras que a Muñoz se le cuestiona entregar información privilegiada a su hija y jueza de garantía, Graciel Muñoz, durante la compra de un departamento.
Previo a escuchar a las defensas de los magistrados, diputados del oficialismo pidieron dividir el libelo, porque consideraban que son dos casos y conductas distintas, unidas en una misma causa. La oposición buscaba la votación en conjunto, ya que a la Cámara le corresponde la admisibilidad del libelo, y el Senado es el que podría votar por separado las causas, por lo que consideraban que no habría vulneración de derechos.
El abogado de Vivanco, Juan Carlos Manríquez, planteó la inhabilidad de los parlamentarios que apoyan la acusación constitucional: «62 señoras y señores parlamentarios que, a nuestro juicio, han adelantado opinión y aún cuando se trate de un asunto procedimental y previo, afectan la cuestión relativa a la imparcialidad necesaria. Distintos acusadores han manifestado, antes que sus respectivas acusaciones estuvieran redactadas, antes siquiera del informe de esta defensa, que se han formado convicción». Y dijo no estar de acuerdo con separar las acusaciones. En contraste, Jorge Correa Sutil, en representación de Muñoz, expuso que el libelo debía dividirse y la AC declararse inadmisible. Entre las razones, dijo que «no hay una norma que obligue a votar conjuntamente dos acusaciones».
Tras un largo receso, la sala rechazó dividir la acusación, por 91 votos en contra, 52 a favor y dos abstenciones, y se pasó a revisar el fondo del asunto.
La diputada Sofía Cid (RN), presidenta de la comisión revisora, que aprobó por cuatro votos contra uno la acusación, resumió los cargos que se reprochan a los ministros. De Vivanco dijo que, según el libelo, ella «abandonó el deber de probidad en la función que desempeña, al mantener una conducta constantemente interesada en el favorecimiento de sus contactos cercanos, tanto en nombramientos de índole judicial, como ajenos a esto, disponiendo en consecuencia una prevalencia del interés particular de su persona y cercanos, por sobre el interés común».
Sobre el juez Muñoz destacó que la presentación del libelo acusatorio «radica en la conducta del ministro Muñoz de haber comentado el contenido del fallo con su hija, la jueza Muñoz, con una clara intención patrimonial, además de haber conocido y resuelto de una causa donde el interés patrimonial con una persona de parentesco, era evidente».
Respuesta
Durante su contestación a los cargos que se imputan, Juan Correa Serrano, otro de los abogados del juez Muñoz, mencionó que «la declaración que presta doña Valentina Riquelme (empleada de la inmobiliaria) en la que descansa enteramente este capítulo de la acusación es la base de una estrategia judicial de la empresa inmobiliaria, de la cual la declarante es dependiente».
Manríquez, habló de «comunicaciones parciales, intencionadas, descontextualizadas», que forman parte de las acusaciones contra Vivanco, y resumió que «son 409 extracciones de mensajes (con Hermosilla), de los cuales nueve tienen un interés real para estos efectos, y de los cuales tres se han utilizado una y otra vez».


