Patricio Fuentes pretendía viajar a Iloca con ayuda para los damnificados
En ese minuto él no opuso resistencia, se quedó mudo y totalmente abatido, cuenta el comandante del OS-9 y sicólogo forense, Mauricio Valdivia.
Patricio Fuentes parecía absolutamente normal. Soltero, de 40 años, profesor básico y de religión del Colegio Rayen Mahuida, de Colina, era de esos tipos queridos por su entorno, de aquellos comunicativos y siempre dispuestos a ayudar en todo.
El pasado viernes 5, de hecho, estaba en un patio del establecimiento junto a otros colegas, apoderados y alumnos, organizando la ayuda solidaria que enviarían a los damnificados de Iloca. Él incluso pretendía partir en la misma caravana rumbo al sur. Todo iba bien hasta que a las 21.40 horas un grupo de efectivos del OS-9 de Carabineros entró a la escuela y pidió hablar con el docente. Entonces el panorama cambió radicalmente.
«El profesor fue detenido y luego formalizado por los delitos de almacenamiento y distribución de material pornográfico infantil, actividad que desarrollaba desde por lo menos un año atrás», explica el fiscal Cristián Suárez, quien conduce la investigación.
Más aún, Fuentes Herrera formaba parte de una red de pedofilia que enviaba fotos y videos a Europa, que aparentemente conseguía a menores para esos fines y que estaba siendo investigada desde agosto del 2009. Junto con él la policía detuvo a Cristián Arias (40), Francisco Ramos (22) y Mauricio Cuevas (33).
Departamento sucio
Mauricio Valdivia, comandante del OS-9 de Carabineros y sicólogo forense, cuenta que Cuevas era en realidad el líder del grupo y quien comenzó a llevar el material grabado a Europa, que allá vendía en poco más de 300 euros por cada video de no más de dos minutos de duración.
«Estamos hablando de personas con una enorme desviación sexual, pero que en términos públicos aparentaban ser normales. O sea, que compartían con su familia y con sus compañeros de trabajo sin que nadie sospechara nada. Cuevas, por ejemplo, quien tiene una buena educación, ha viajado mucho y habla inglés y francés con soltura, manejaba una empresa banquetera y era muy trabajador. Lo mismo el profesor (Fuentes), quien tenía un departamento en el centro de Santiago cuya única particularidad era la falta de aseo», dice.
Desde ese lugar le fueron incautados varios DVD y su computador, en el cual la policía halló pornografía infantil. Dentro de los programas del PC también se encontró un archivo rotulado con el nombre del colegio y que contenía la foto de un menor con características chilenas.
Según consta en la carpeta de la investigación, Cuevas y Fuentes se conocieron a mediados del 2009 en una discoteca de Santa Rosa y desde entonces mantuvieron una relación homosexual.
«En el minuto de la detención Fuentes no opuso resistencia, se quedó mudo y totalmente abatido. Casi inmediatamente prestó declaración y reconoció los hechos. Se veía totalmente angustiado de que su entorno conociera esta parte de su vida. Lo único que quería era salir de allí», agrega el comandante Valdivia.
En el establecimiento quedaron todos consternados. Rafael Mardones, su gerente general, explica que «con el mayor respeto de nuestros alumnos y apoderados, hemos querido ser muy transparentes con la información. Aunque hay una investigación en curso, Patricio Fuentes fue inmediatamente desligado de la institución y estamos entregando toda la ayuda y antecedentes que Carabineros y la fiscalía requieran. También contratamos una abogada para hacernos parte en el proceso y resguardar nuestra comunidad».


