Cafetería Hookah Lounge trae tradición del Medio Oriente que se volvió moda en Occidente
En pleno barrio Bellas Artes está el local, escondido en un subterráneo.
Las tardes santiaguinas tienen un nuevo acompañante. Es la «hookah», o pipa de agua (conocida también como «shisha» o «narguile»), donde los turcos fuman tabaco saborizado. Es como la botella de «Mi bella genio», pero con base ancha y dos mangueras (o más, depende del modelo) que tienen una boquilla por donde aspirar el tabaco. En el interior del recipiente hay agua, que ayuda como filtro para suavizar la experiencia.
De a poco el consumo de la hookah fue entrando a Europa y Norteamérica, donde se instaló en sofisticadas cafeterías. Y la viñamarina Claudia Ortiz, en uno de sus viajes a Francia, descubrió lo que sería su negocio en Chile: «Conocí la hookah en el sur de Francia y me traje una para uso personal. Después tuve la idea de abrir un local donde la gente viniera especialmente a fumar en la hookah, porque aquí existe en restaurantes indios para después de almuerzo, pero no los ofrecen a todo público».
Durante tres años, Claudia fraguó la idea con su amigo Rodrigo Cortés, hasta que hace casi cinco meses nació Hookah Lounge, nuevo concepto de cafetería que está pensado en la famosa pipa y donde los santiaguinos pueden imitar la costumbre del Medio Oriente. Para darle un ambiente lúgubre, el local está ubicado en el subterráneo del centro de arte Casa Naranja, en el barrio Bellas Artes.
«Con la hookah entregamos dos conceptos: fumar tabaco saborizado menos tóxico y sentir un ambiente similar al de la aromaterapia, porque relaja al cliente», cuenta Claudia. «Es tabaco puro endulzado con melaza de miel. No se le añade nicotina ni alquitrán», explica Rodrigo Cortés.
¿Cómo diantres se fuma en la pipa de agua? «Es como fumar cigarro, pero aspirando más profundo. Es mucho más suave e incluso pueden probarlo las personas que no fuman. Lo único que tienen que manejar es un sencillo ejercicio de respiración, porque eso también ayuda a que el cliente se sienta más tranquilo y sereno», asegura Cortés .
Eso no es todo. La hookah, dice el socio, generalmente se fuma acompañada de un té o café: «Tenemos más de 35 variedades de té, infusiones y energizantes, y también 4 sabores de café. Igual contamos con los tradicionales para la gente que todavía le cuesta innovar».
A pesar del poco tiempo que llevan, el local tiene su clientela. «Vienen personajes (de la TV), ejecutivos que trabajan cerca y adultos-jóvenes que llegan especialmente a fumar hookah. El local hace que uno se pierda de Santiago por un rato», remata.


