Hasta 10 mujeres se juntan en la casa de la modelo para ser guiadas por la personal trainer brasileña
Combinamos el ejercicio con la amistad, dicen ellas, íntimas desde hace más de 20 años. Especialista en fitness analiza el caso.
El panorama surgió como alternativa al gimnasio clásico por parte de un grupo de mujeres habitantes de Colina. Empezó a mediados del año pasado cuando la modelo Yanina Halabi (38) lanzó vía WhatsApp la idea a amigas, que la aceptaron de buena gana: la propuesta consistía en juntarse en sus casas para hacer sesiones de ejercicios, guiadas por la personal trainer Fernanda Braz (39), recordada participante brasilera del programa «Mekano». Aquella aventura se transformó en una rutina que hasta hoy persiste.
Martes y jueves de cada semana, durante una hora, Fernanda lidera un lote de hasta 10 amigas para ejercitarse. Aunque la cita ha sido itinerante, regularmente se viene haciendo en la casa de Yanina. Ahí el grupo quema calorías en el patio y la terraza de aquel domicilio.
«Esto nació para motivarnos. Una podría ir a un gimnasio, pero no es lo mismo que entrenar con amigas, haciendo esto nos apoyamos entre nosotras», describe Yanina Halabi, dueña de casa del gimnasio doméstico. «A veces hay algo de lata, entonces tener amigas cerca hace que nos vayamos dando ánimo entre nosotras. Nos reímos, hay chascarros, anécdotas. Una la pasa bien y a la vez hacemos ejercicio», sostiene.
«Yanina quería entrenar hace mucho conmigo y al final ella armó el grupo, les dije mis horarios y se ha podido seguir de forma ininterrumpida», interviene Fernanda, licenciada de Pedagogía en Educación Física y Salud desde 2015 y amiga de Halabi desde hace más de 20 años. «Básicamente, las chicas me contratan y yo les hago el entrenamiento. Trabajo en esto, hago sesiones para empresas. También realizo sesiones personalizadas y grupales a domicilio», precisa ella, gestora de la firma de bienestar y salud Selah Training (https://acortar.link/CS9dHv).
Para la profesora en cuestión, la onda que se logra en esas sesiones combina «la carga del ejercicio, pero también el factor de la amistad». «Se sienten apoyadas, se ayudan entre sí, se animan y conmigo ahí viendo que hagan todo bien», explica, asegurando que al ser ya todas amigas «tengo más confianza de retarlas cuando no ejecutan bien los ejercicios».
¿En qué consisten las rutinas semanales?
«Son rutinas de entrenamiento funcional con implementos y con el peso del cuerpo. Cada sesión es distinta. Como somos un grupo, los objetivos son generales. Se trabaja el cuerpo completo y vamos variando los grupos musculares. Un día trabajamos piernas y abdomen, otro día brazos y espalda, etc. Vamos alternando ejercicios, variamos rutinas aeróbicas, luego de hipertrofia».
«Todas vivimos cerca, entonces las sesiones son un panorama que se acomodan a nuestras vidas, compatibilizamos el deporte con la amistad», retoma Yanina. «De repente, llegan a tomar desayuno las chicas conmigo o aprovechamos de tomarnos un café después de entrenar».
Buena dinámica, Yanina.
«Sí, entre amigas la pasamos mejor, nos motivamos juntas y la pasamos bomba».
Efecto manada
Adrián Andrades, especialista desde hace tres décadas en el tema fitness y fundador de la Prodep Pro Fitness Academy (https://acortar.link/QMKrHJ), releva el aspecto motivacional de ejercitarse con amigos, presente en el caso de Yanina y Fernanda. «Cuando se entrena en grupo, sobre todo con personas cercanas, surge un compromiso que podríamos describir como de manada. Si yo corro, tú corres. Si yo levanto, tú levantas», analiza el profesional. «Ese acto imitativo provoca empatía, algo de competencia y recreación común», sigue.
En la misma lógica, Andrades sostiene que personas con rasgos de «fragilización física, tal vez sufriendo pérdidas de músculo y de movimiento» que desean ejercitarse solas, suelen tener el panorama más difícil. «Con amigos es distinto, porque hay una necesidad común que se adquiere como propia. El grupo motiva, moviliza», agrega el creador del sistema profunctional training.
Yanina asegura que entrenar con amigas las hace sentirse bien.
«Eso se conjuga con lo que ocurre con toda actividad física, relativa a la liberación de endorfinas y dopamina, hormonas que se relacionan con el bienestar. Además de eso, a nivel mental las personas agarran un compromiso de tribu. Eso está muy de moda. Hay grupos que se juntan e incluso tienen poleras con logo para ejercitarse. Todo lo que ayude a ejercitarse rompe con el desafío mayor que enfrentan las personas para ejercitarse».
¿Cuál es ese desafío mayor del que habla?
«El primer desafío es empezar a moverse, hay que levantarse a entrenar. Y el otro, más importante, es la disciplina. Todo el mundo tiene la posibilidad de tener el talento y virtud de hacer algo. Esa decisión, si bien es importante, no es la más difícil de sostener. Es la disciplina. Si uno quiere lograr resultados y estar bien físicamente, se deben trascender las ganas».


