La apuesta de la nueva marca apunta a tecnología y diseño
Antecedido de altas expectativas en términos de producto y ventas, la casa china de reciente estreno despliega sus intenciones con el C5, un SUV vanguardista en su diseño y equipamiento y que ofrece gratas sensaciones tras el volante.

Esto porque el modelo no solo es dueño de un diseño que transita entre lo levemente futurista, una silueta que coquetea con la caída fastback propia de los coupés, fusionado con un despliegue de tecnología intenso en su habitáculo, y un manejo más que competente, enfocado en lo fácil de conducir y en el confort que ofrece.
La declaración de principios es clara: ofrecer alta tecnología, diseño de vanguardia y máxima seguridad en todos sus vehículos. Pero Omoda suma a ello un buen manejo, que hace parecer que se conduce un hatchback, más que un alto SUV.
Cuerpo y alma
El Omoda C5 se lanzó en tres variantes: dos equipadas con motor de gasolina de cuatro cilindros, turbocomprimido, de 1.5 litros para 145 hp con un torque de 210 Nm. Todo administrado por una caja CVT que puede emular nueve velocidades y con ello hace más entretenida la marcha, que con este tipo de cajas suele ser algo monótona. Es también ágil en la respuesta y veloz en operar cuando de presionar el acelerador se trata.
La variante Prestige también porta un motor de gasolina turbocargado, pero de 1.6 litros de desplazamiento, que se administra mediante una transmisión de doble embrague y siete marchas, para servir a una tracción total.
Uno de los pilares del C5 es la alta tecnología llevada al equipamiento, y para ello se vale de un gran tablero central provisto de pantallas LCD duales de 10,25″; compatible con Android y Apple Car Play. Suma asistente de voz, que permite administrar una serie de funciones, desde el control de la temperatura, sintonizar radio a cierto volumen, elegir la ruta deseada en el navegador, subir y bajar todas las ventanas. Además, dispone de dos entradas USB, una USB-C de carga rápida y tres de 12V.
En seguridad considera la generación 4.0 del paquete de asistencias avanzadas de conducción del fabricante, con elementos, como cámara 360º HD, alerta de colisio?n frontal (FCW), freno automa?tico de emergencia (AEB), detector de peato?n y bicicleta delantero, alerta de cambio de carril (LDW), asistente de permanencia en carril (LDK) + emergency (ELK) y asistente de tra?fico pesado (TJA), entre otros, según versión. De serie, ofrece 6 airbags, sensores delanteros y traseros, por nombrar algunos de sus dispositivos.
Viviendo Omoda
En general el auto se siente de tamaño medio, pero ágil, jamás pesado a pesar de su alto nivel de equipo montado, que es dónde se hacen valor los 210 Nm de par motor que le imprimen el brío que acompaña muy bien su propuesta tecnológica y juvenil.
Con un habitáculo minimalista, pero lleno de pantallas e interfaces muy amigables y sorprendentemente rápidas en su operación, el C5 de Omoda se enfoca en entregar una conducción grata y sobre todo fácil. Todo es muy intuitivo y fácil de aprender y operar. En ese sentido hace una reinterpretación de cómo se maneja un auto convencional automático, y lo lleva a un ambiente más sofisticado. Futurista, pero no toca la conducción que agrada a muchos, suave, precisa y bien apoyada en las nuevas tecnologías.
Es un vehículo con una excelente capacidad de maniobra, ligero y que no genera fatiga al conducir. La transmisión CVT transfiere de manera más efectiva el torque, de manera que se siente la agilidad y no muestra retrasos en su entrega. Esto subraya el dinamismo en su conducción, y brinda confianza al conductor.


