Partió a Brasil tras una mala experiencia en Chile
Allá hace calor y el mar es refrescante, así que puedes surfear en bikini, comenta la modelo.
Nacida en Córdoba, Argentina, Paula Bolatti no conoció el mar hasta que llegó a Chile, a los 19 años. Desde ahí siempre le ha tenido respeto; una actitud que luego se volvió miedo tras intentar aprender a surfear en Antofagasta, hace más de una década. Las olas, el frío del agua y la sensación de desamparo sobre la tabla le causaron una pésima impresión.
«Ya había perdido la esperanza de aprender, pero ya pude superar ese temor ahora», cuenta la modelo que estuvo cinco días en Itamambuca, una playa de la zona de Ubatuba, no lejos de Sao Paulo, en Brasil. Allí tomó un curso que le permitió por fin subirse a una tabla y aprovechar las olas.
«Fue un viaje con una empresa que se llama BaiBai Surf Trip. En esa zona de Brasil hace calor y el mar es refrescante, así que puedes surfear en bikini, no como Chile que debes usar un traje que te proteja. Las olas allá vienen constantes y no son grandes», afirma.
Según Bolatti, ella sintió mucha confianza pues los instructores y compañeros de aprendizaje siempre estuvieron cerca de ella. «Me fue bastante bien porque en la segunda clase me pude parar sobre la tabla al primer intento, mantener el equilibrio y surfear algunas olas. No eran grandes, pero es muy satisfactorio», afirma.
Al principio pudo seguir la trayectoria de la corriente que la llevó a la orilla. Con las jornadas logró girar a la izquierda y derecha, para luego conseguir agarrar algunas olas.
¿Qué aprendió en el proceso?
«Hay que entender los tiempos del mar y mantener siempre el respeto. Cuando te caes al agua, el mar se lleva la tabla y sientes el tirón, así que hay que estar preparado».
¿Hay un secreto para mantener el equilibrio?
«Más que tener fuerza, uno debe plantarse bien sobre la tabla y mirar al horizonte. El mar va a acompañar el movimiento de la tabla».
¿Va a seguir con esto del surf?
«Me encantaría, pero siempre en esta playa porque me dio seguridad de que puedo hacerlo bien. Para mí es importante conocer el lugar adecuado».
Bolatti afirma que mientras organiza una nueva escapada a Brasil, seguirá practicando paddle, disciplina que le entusiasmó tanto que ahora se sumó a una liga femenina en la que compite una vez por semana.
«Yo necesito hacer deporte, lo necesito. Me crié en Córdoba donde es común que la gente tras el trabajo o el colegio haga mucha vida en los clubes deportivos. Es como una segunda casa, pasamos mucho tiempo. Así que me acostumbré a hacer actividad física con frecuencia», cuenta.


