Ángel García Hernández fue formalizado por el homicidio de cuatro personas en un after
El sujeto llegó la madrugada de este viernes a Santiago, tras ser expulsado de Perú. Fue detenido en Lima, donde trabajaba en una barbería.
Este viernes Ángel Ramón García Hernández (33 años) fue formalizado por cuatro homicidios calificados, un quinto en calidad de frustrado y porte y tenencia ilegal de armas. Quedó en prisión preventiva, por ser considerado «un peligro para la sociedad».
La Fiscalía ECOH sindica a García -alias El Barbas o Barrabás al interior del Tren de Aragua- como el sujeto que asesinó a sangre fría a cuatro de cinco de los venezolanos muertos en la balacera registrada en un after en Lampa. Los hechos ocurrieron el 16 de julio pasado y los fallecidos fueron identificados como Yehiklin Jiménez Mendoza y su pareja, María José Piñate Flores, Bhelfhord Jiménez Molina, Jesús Rosendo Córdoba y Johnnie Cortés Suárez.
En las horas siguientes fueron detenidas seis personas, acusadas de ser parte de la balacera. García Hernández -que tenía una alerta roja de Interpol- cayó la tarde de este miércoles 16, gracias a un trabajo coordinado entre la PDI y la Policía Nacional de Perú. El sujeto se encontraba en el barrio Los Olivos, en la zona norte de Lima, trabajando como barbero.
Al revisar su celular, la policía encontró evidencias. El Barbas aparecía en fotografías ostentando armas de fuego, con fajos de dinero sobre una mesa y sustancias parecidas a la cocaína y el tussi en platos. Lo peor: había videos de él ejecutando a personas.
Tras los trámites de rigor, fue expulsado de Perú y evacuado vía terrestre por el Paso Chacalluta hacia Arica. La madrugada de este viernes arribó en un avión CC-AFS de la PDI a Santiago.
El ejecutor
El celular de Ángel García Hernández fue remitido a Chile. El prefecto (r) Eduardo Labarca, asesor y consultor en seguridad, afirma que, de acuerdo con la policía peruana, los videos contenían las ejecuciones que realizó en el after de Lampa y en otros lugares. «Esas imágenes lo posicionaron en el sitio del suceso», afirma.
El ex prefecto agrega que habitualmente los delincuentes destruyen las evidencias que puedan incriminarlos. «Pero este sujeto guardaba los videos en su celular y eso habla de su desfachatez. Él cumplía un rol muy destacado dentro del Tren de Aragua».
¿Qué rol?
«Las bandas de crimen organizado tienen organigramas con roles establecidos. García Hernández era el disparador o ejecutor del Tren de Aragua. Es decir, su trabajo era matar a ciertas personas de bandas rivales o de la misma banda, que se habían vuelto peligrosas para ellos, según le ordenaba el mando superior. Se entendía directamente con los líderes de la agrupación».
El disparador, continúa el prefecto (r), goza de la confianza de los líderes y cuenta con las mejores armas que dispone el Tren de Aragua. «Son tremendamente respetados y temidos por los otros integrantes de la banda. El organigrama contempla un encargado de extorsiones, de narcotráfico, de manejar el dinero, etcétera. Este sujeto no tenía un rol administrativo, pero era igual de importante que los jefes administrativos».
La balacera
Barrabás llegó al after del 16 de julio con ayuda de dos secuaces. En apariencia, iba a disfrutar de la fiesta. Sin embargo, su misión era ejecutar a los sujetos encargados por los líderes del Tren de Aragua.
«Ellos (las víctimas) pertenecían al grupo Antitrenes, que son contrarios al Tren de Aragua, pero igual de malos. Es una rivalidad que viene desde Venezuela. El Tren tiene el control del territorio en la Región Metropolitana y las otras bandas deben pagarle un tributo para poder delinquir», explica Labarca.
Los Antitrenes fueron aumentando su poder, gracias al narcotráfico, se rebelaron contra el Tren y dejaron de pagarle el tributo. Yehiklin Jiménez Mendoza era uno de ellos: vendía tussi, éxtasis y cocaína.
«Cuando una banda deja de pagar el tributo vienen las represalias y empiezan estas matanzas que hace unos años eran impensadas en Chile», añade el consultor en seguridad.
¿Los sujetos fallecidos eran parte de la jefatura de los Antitrenes?
«Por lo general, estas balaceras buscan enviar un mensaje de amedrentamiento a la banda rival. Más que descabezar, es una advertencia de su poderío y de lo que les puede suceder si dejan de pagar el tributo. Los fallecidos eran probablemente cercanos a los líderes de los Antitrenes».
La caída
Los últimos registros de El Barbas lo situaron ingresando a Perú el 2018. Luego de eso, se perdió su rastro y se desconoce en qué momento llegó a Chile. «Son personas que ingresan en forma irregular y se mantienen dentro de la clandestinidad», dice Labarca.
Tras la balacera de Lampa, Barrabás fue trasladado a una casa de seguridad del Tren de Aragua. Cuando bajó un poco el nivel de efervescencia, recibió la orden de regresar a Perú.
La información para dar con su paradero fue extraída de los celulares de las víctimas y de los propios detenidos. «Un integrante del Tren de Aragua jamás va a delatar a un compañero porque sabe que es firmar su sentencia de muerte. Por eso la policía revisa sus contactos y redes sociales», detalla el ex prefecto.


