Frente a frente de ambos empleos de acuerdo a sus responsabilidades, sueldos y empleabilidad
Unos estudian tres años en institutos y otros cinco en universidades, aprendiendo además temas de derecho tributario.

Comúnmente, se suele confundir al contador público con el contador auditor, pero ambos tienen áreas de especialización distintas. Además, cuentan con sueldos sueldos diferentes, como se ve en la tabla junto a la nota. Roberto Carvajal, director de la Escuela de Contador Auditor de la Universidad Andrés Bello, aclara que los contadores cursan carreras en institutos profesionales o centros de formación técnica, con mallas curriculares que duran entre 2 y 3 años como máximo. Mientras que un contador auditor tiene una formación mínima de 4 o 5 años, dependiendo de la universidad que la dicta.
«Los contadores generales tienen una formación más centrada en temas contables, financieros y de impuestos. En cambio, un contador auditor tiene un enfoque integral. Además de estas materias, también ven temas de auditoría y gestión, lo que les permite tener una formación mucho más amplia», reconoce el también contador auditor.
A su vez, añade que un contador auditor obtiene, además de su título, un grado académico como licenciado. Por ejemplo, la Universidad de Chile otorga el grado de licenciado en Contabilidad y Auditoría, permitiéndole seguir cursando programas de posgrados. Pero los otros centros de formación técnica y profesional no lo otorgan.
Sus funciones
Carvajal precisa que en lo laboral un contador general se encarga del día a día de una empresa respecto de la contabilidad y el registro de sus hechos económicos, además de hacer cierre de estados financieros, determinando los impuestos a pagar de las empresas tanto mensual como anualmente.
En tanto, los auditores se encargan de revisar, verificar y certificar que lo realizado por un contador está al amparo de las normas contables, leyes vigentes y normativas específicas de organismos fiscalizadores, entre ellos, el Servicio de Impuestos Internos y la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
¿Cómo es la relación de ambos con una compañía, Roberto?
«Los contadores generalmente trabajan en la empresa para llevar la contabilidad y establecer los estados financieros. Mientras el contador auditor, por normas de auditoría, debe mantener la independencia respecto de lo que revisa y certifica. Además, el contador auditor debe tener una mirada más en retrospectiva de la información de una empresa. A su vez, el contador realiza y estructura la información contable en los estados financieros de la empresa. Mientras el contador auditor debe emitir una opinión sobre los estados financieros, verificando el cumplimiento legal y normativo».
¿A quiénes les va mejor?
«Un contador auditor generalmente tiene una renta por sus servicios un 30 o 40% más de lo que puede obtener un contador. Pero ello siempre depende de la calidad del profesional. Hay contadores que pueden ganar más que un contador auditor».
Mayor responsabilidad
La contadora auditora de la Universidad de Chile Blanca Vives, fundadora de Potencia Contadora, plataforma de capacitación online para mujeres contadoras, apunta una diferencia: «El trabajo de un contador auditor a menudo implica una mayor responsabilidad y riesgo, ya que están involucrados en la revisión, verificación y certificación de la exactitud de los estados financieros de una empresa».
La especialista suma que para ejercer como contador general se requiere sólo el título técnico de Contabilidad, mientras que para ejercer como contador auditor se exige contar con un título universitario y estar inscrito en el Registro de Auditores Externos de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS).


