Exprotagonista de BKN reside en Avignon con su esposo
Sus padres viajaron para el parto y se mantiene en contacto a diario con ellos. Ahora regresó a la música después de cinco años.
Con su característica voz dulce, Vanessa Aguilera (34) define que está «en un momento muy feliz de mi vida». La actriz y cantante, quién protagonizó la serie infantil «BKN» (2004-2012 en Mega) continúa viviendo en Avignon, al sur de Francia, donde ya lleva tres años casada con el francés-español Manuel Virgilio González, en enero de 2023 tuvieron a su hija Alma, a quien cría lejos de los suyos, y hace pocos días concretó su regreso a la música después de cinco años con la canción «Miedo tengo de este amor» y un producido videoclip.«Ya estoy más adaptada, ya habló francés, no perfecto, pero me puedo comunicar. La maternidad me ha cambiado la vida para bien. No pensé que ser mamá iba a significar sentir un amor y felicidad tan grandes cada día. Estoy enamorada completamente de mi hija, disfrutamos cada momento a pesar que en el comienzo fue súper cansador porque no dormíamos, lo que nos pasa a todos los papás primerizos. Pero Almita es una niña increíble, es tranquila, carismática y le gusta mucho la música porque todos los días le pongo canciones. Ella es mi ángel y mi fuerza», cuenta de entrada @vanessaanathaly en Instagram.
¿Cómo lo ha hecho con el criar lejos de los suyos?
«No ha sido fácil. Siempre he sido y sigo siendo muy cercana a mi mamá, hablamos casi todos los días por videollamada y le mando fotos, pero sí he sentido la falta de presencia de mis papás y que se están perdiendo el crecimiento de mi hija pero igual lo han visto en imágenes. Ella ya reconoce sus voces, yo también les muestro fotos a ella. Quizás sola no sentía tanto la distancia, pero ahora como madre lo hago. Es una experiencia distinta pero la vida me llevó por un destino inesperado, realizar mi vida lejos, pero estoy feliz y agradecida de la familia que hemos formado con Manuel. Sé que también yo me he perdido muchas cosas allá, muchos cumpleaños, pero en todo momento estoy comunicada con mi mamá y le pregunto por cualquier situación. Como ya viví ocho años en México, estoy acostumbrada a comunicarme así».
Vanessa precisa: «Para el nacimiento de Alma vinieron mis papás. Mi mamá llegó unos días antes del parto, para mí eso fue muy importante y fue maravilloso tenerla acá. No te imaginas lo nerviosa que estaba. Apenas se enteró de mi embarazo que compró un pasaje para llegar justo. A los pocos días llegó mi papá así que ahí nos dieron consejos a mí y Manuel. Mi esposo les hizo un tour por toda la región de Provenza, así que estuvimos unas semanas en puros paseos».
¿Ha podido crear redes de apoyo allá?
«Sí, he hecho amistades francesas y también por el ambiente de mi esposo. Además que he conocido a muchas compatriotas que viven por aquí y también son mamás, y me apoyo en ellas y están al tanto por cualquier cosa. Acá, por la cultura, todos son muy educados y cordiales. Y me gusta mucho la tranquilidad que hay acá, puedo salir sola con mi hija a pasear y no pasa nada, no me siento insegura».
¿Y cómo es Manuel de papá?
«Es un papá que también está enamorado de Alma. Está 100 por ciento con ella. Ha estado en todos los procesos, siempre estamos juntos. La hacemos dormir juntos, le da sus leches. Es un muy buen papá. Yo con él me siento muy segura y muy cobijada. Estamos criando a Alma, ambos muy presentes, no nos despegamos de ella y así queremos permanecer a pesar de nuestros trabajos».
Grabó en reserva natural
«Estoy desde los 9 años en la música, así que en Francia me dediqué a una vida más normal, a mi vida personal y he disfrutado esa etapa. Yo nunca he dejado de cantar y acá en Europa conocí a un productor, comenzamos a conversar y escuchar canciones, sin presiones de nada. Así que este regreso es muy especial,», explica Aguilera.
Para el videoclip de «Miedo tengo de este amor» (https://acortar.link/sqMvtP), que marca su regreso musical, Aguilera grabó en el Parc Naturel de Camargue (Parque Natural de Camarga), una reserva en Sainte Marie la Mer, al sur de Francia: «Todo quedó precioso, estoy muy contenta con el resultado. Son hectáreas donde los animales son libres y los cuidan muchísimos. Los caballos blancos y flamencos son muy representativos de la región. El ayuntamiento nos dio permiso para grabar con drones y cámaras, y estamos muy agradecidos, se hizo con mucho cuidado para no asustarlos».


