Interesada en la moda, pero aficionada también a las series televisivas sobre crímenes, la joven autora retrató a mujeres que posan como víctimas y asesinas.
Asesinos, investigadores, víctimas y sospechosos desfilan diariamente por el televisor de Daniela Saavedra. La joven fotógrafa, en efecto, es una ávida consumidora de cuanta serie policial existe, y ese contacto indirecto con el mundo del hampa y el misterio se refleja en su trabajo artístico.
Por estos días, la veinteañera autora ofrece algunas de sus más inquietantes tomas dentro de una muestra colectiva protagonizada por estudiantes destacados de la escuela de fotografía del Instituto Profesional Arcos (Santo Domingo 789), establecimiento educacional donde acaba de cursar los últimos ramos de la carrera.
En el conjunto, que por cierto se titula Crímenes , la chica presenta seis composiciones en las que retrata a mujeres que en algunos casos parecen haber sido asesinadas y que, en otros, muestran actitudes que despertarían las sospechas de cualquier detective aficionado.
En una de sus instantáneas, una señorita enfundada en un vestido azul yace boca abajo en medio de una calle solitaria y oscura. En otra, una dama con pinta de ejecutiva sostiene una pala mientras, junto a sus pies, se ve lo que podría ser un cuerpo humano envuelto en plástico. La sugerente escena transcurre en plena noche, en un apartado camino rural.
«A mí me gustan mucho las series de crímenes, como CSI o Dexter , pero lo que más me gusta, como fotógrafa, son las imágenes de moda. Por eso todas las modelos de mis fotos salen bien vestidas, con algunos planos de detalle de accesorios como anillos o zapatos», explica Saavedra.
«Este trabajo que exhibo ahora surgió de un ejercicio académico que consistía en crear una serie de fotos que pudiera ser montada en un espacio de exposiciones, y, como en ese momento estaban dando la serie Dónde está Elisa? , decidí hacer una mezcla entre la moda y el crimen, o al menos la insinuación de que hubo un crimen», agrega.
-Otros fotógrafos han trabajado antes con el tema de la moda y la mujer asesina. Parece que hay un fuerte vínculo entre la foto de moda y el crimen.
-Sí, los dos temas tienen mucho que ver, principalmente gracias al cine. Siempre es muy atractivo ver a la mujer que mata, porque suele pensarse que eso es cosa de hombres. Yo, en todo caso, traté de insinuar los crímenes más que mostrarlos de manera muy explícita, e incluso hay algunas tomas donde no queda tan claro que la persona esté muerta. La idea es dejar espacio para la interpretación del espectador.
Chicas rígidas
Daniela Saavedra tiene 23 años y nació en Rancagua. La joven, de hecho, aún vive en esa ciudad, lo que la obliga a viajar diariamente a Santiago para asistir a clases en el Instituto Profesional Arcos.
La chica, cuya muestra incluye el retrato de una muchacha que flota boca abajo en una piscina y otra donde una mujer yace rígida sobre una cama con una almohada sobre su rostro, explica que hizo la mayoría de las tomas en su ciudad natal y que, en algunos casos, empleó a su propia hermana como modelo.


