Entre unos roqueríos cercanos al puerto de Antofagasta, Mitsuko Contreras Kuwahara figuraba de pie, sola, flaca y tímida. Así la describen los detectives que la hallaron al anochecer del domingo último, después de haberla buscado por cinco días.
Los policías que siguieron su rastro hasta la orilla del mar esperaban encontrarse con una muchacha de 22 años con el vientre abultado, ya que la hermana de Mitsuko había dicho que tenía nueve meses de embarazo cuando desapareció de su casa. Sin embargo, la figura delgadísima de la joven era más cercana a la de un náufrago que a la de una futura mamá.
Mitsuko apenas pronunció palabra cuando la hallaron. Fue trasladada de inmediato al servicio de urgencias del Hospital Regional. Nada dijo cuando la examinaron para constatar lesiones y guardó silencio absoluto cuando los médicos no encontraron indicios de embarazo, parto o pérdida.
«Ella se comunicó con el pololo, le pidió que se juntaran en el borde costero y la familia nos avisó. La llevamos al hospital y el médico de turno que la examinó nos dijo que no encontró evidencia clínica o de laboratorio que le permita suponer parto, pérdida reciente o aborto», aclara Rony Salgado, subcomisario de la Brigada de Delitos Sexuales y Menores (Brisexme) de Antofagasta.
-¿Y el vientre grande?
– El doctor dijo que no hubo parto en el corto plazo. Podemos entender que no estuvo embarazada.
-Se habla de un embarazo sicológico.
-Eso se podría presumir, pero nosotros no recibimos mucha colaboración de ella, de dónde estuvo. No podemos invadir más allá su privacidad. Ella no dio información. Estamos de manos atadas.
Fujiko Audrey es la hermana de Mitsuko y fue ella quien levantó una campaña de búsqueda en Antofagasta y en Internet. Ayer estaba en casa de su pareja.
«Mi hermana tenía guatita. No era muy abundante, pero era una guatita. Si hasta le sacamos fotos. No sé si creer o no creer. Ella no quiere dirigirse a ninguna persona. Está sumamente depresiva. Estoy descolocada. Ella está enojada conmigo, porque yo la anduve buscando. Y a nosotros la PDI no nos ha querido decir mucho», se lamenta Fujiko.
-Esto es demasiado raro.
-Yo no tengo idea. Estoy en la tierra de nadie. Había ecografías. Yo no sé qué pasó y ella no habla. No sé nada.
«Sentía pataditas»
El pololo de Fujiko menciona que «en el hospital no nos entregaron mayor información. Yo le hacía cariño en la barriguita y sentía pataditas».
La carpeta con la enredada historia de Mitsuko está en manos de la Fiscalía de Antofagasta. El vocero Cristián Castro da algunas pistas: al desaparecer, la estudiante de ingeniería envió mensajes de texto a algunas personas.
«La información que nos entregan los médicos del hospital es que ella no presenta rastros de haber estado embarazada en los últimos nueve meses. Más allá que la persona haya aparecido, hay que determinar si hubo participación de terceras personas para ausentarse de su casa. Esperamos que nos lleguen los peritajes tanatológicos y siquiátricos que nos digan con toda certeza que no existe un neonato de por medio», acota Castro.
Queda saber qué diablos hizo Mitsuko en sus días de ausencia y por qué se fue de su casa. Porque a los antofagastinos no les cayó nada bien su cuento, al punto que en Facebook apareció un grupo que califica el caso como el peor fraude en la historia de la ciudad.
Médico explica patología
¿Podría tratarse de embarazo sicológico?
«¿Cómo suponía la familia que esta muchacha tenía nueve meses de embarazo?», se pregunta el doctor Cristián Miranda, jefe de ginecología y obstetricia del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.
Queda mucho por resolver en esta historia, pero el médico no descarta que pueda tratarse de un embarazo sicológico.
«La gente que sufre esto tiene trastornos sicológicos profundos, que se asocian a una falta de menstruación con un alza de peso desmesurada y con un abultamiento del vientre por retención de líquido y gases. Nadie puede pensar que está embarazada sin hacerse una ecografía «, explica el doctor.
-Hay un parto imaginario.
-Mmm. La persona que sufre esto tiene un deseo vehemente de estar embarazada y tiene actitudes de embarazada. Hay un deseo patológico por el embarazo. No hay contracciones, no hay nada. No hay dolores de parto. Solo bajan de peso y se deshinchan. Habitualmente hacen crisis y el problema termina espontáneamente o con ayuda de un tratamiento siquiátrico.


