Para costear útiles, traslados y uniformes
Yo también sufrí por mis hijos cuando era obrero, explica Marcio Toloza, líder de la banda.
«Qué bueno que se acuerdan de sus raíces, porque ellos también fueron necesitados», exclama Edgardo Fulgari, director del Liceo de Lumaco.
El hombre está que salta porque Los Charros de Lumaco, héroes locales de la ranchera, han decidido tenderles una mano a los estudiantes de la comuna ubicada en la Novena Región. Y un alumno suyo fue el primer premiado.
Se llama Ricardo Parra, quien vive en Pichipellahuén, un pueblo perdido en los alrededores de la ciudad. Acaba de pasar a segundo medio, tiene serios problemas a la vista y es el más esforzado del establecimiento, según sus profesores. Es un fanático de la música andina, pero ahora lo es más de la ranchera.
Los Charros de Lumaco lo han premiado con 200 mil pesos para que pueda costear traslados, útiles escolares y uniforme para el año escolar que está a punto de comenzar.
«Estamos muy agradecidos de Marcio Toloza, líder del grupo. Acá hay muchos alumnos de escasos recursos y localidades rurales. Este chico es muy buen alumno y muy entusiasta a pesar de que no tenemos especialistas para él», agrega Fulgari.
Toloza cuenta que la idea es ayudar mientras puedan y que quieren repetir el gesto todos los años, convertirlo en tradición. «Nos encanta hacer este tipo de cosas, siempre lo hemos hecho desde que nos empezó a ir bien. La idea es motivar a a los muchachos a que sigan con sus estudios. Yo también sufrí por mis hijos cuando era obrero», dice la voz cantante de la banda que también premió a Helen San Martín, alumna de la escuela F174 de Lumaco.
«Acá a veces ni siquiera hay trabajo, por eso lo agradecemos más», cuenta Sandra Ávila, mamá de la estudiante.


