Obra de Eugenio Merino fue criticada por embajada israelí en Madrid
El autor español encendió la controversia en la Feria ARCO con una pieza en la que un rabino, un sacerdote católico y un musulmán rezan uno encima del otro.
El escultor Eugenio Merino se ha acostumbrado a poner la nota polémica en la Feria ARCO de Madrid: en anteriores ediciones del prestigioso encuentro de arte contemporáneo internacional, el hombre ha presentado imágenes tan provocativas como la de Fidel Castro convertido en zombie y la de Damien Hirst (taquillero y multimillonario artista inglés) pegándose un tiro en la sien.
Ayer, durante la jornada inaugural de la versión 2010 de la muestra, el autor catalán sumó un nuevo capítulo a su historia de controversia con la presentación de una obra -hiperrealista, como siempre- en la que un judío, un sacerdote católico y un musulmán aparecen rezando uno encima del otro.
La pieza, titulada «Stairway to heaven», provocó la inmediata reacción de la embajada de Israel en Madrid. A través de un comunicado, el organismo diplomático criticó la figura alegando que ésta contiene «elementos ofensivos para judíos, israelíes y seguramente para otros».
En el mismo documento se agrega que «valores como la libertad de expresión o la libertad artística sirven en ocasiones de simple disfraz de prejuicios, de estereotipos o de la mera provocación por la provocación. Un mensaje ofensivo no deja de ser hiriente por pretender ser una obra artística».
Merino, en tanto, se defendió argumentando que su intención era reflejar la posibilidad de la coexistencia pacífica de las tres religiones.
«Yo me dedico al arte y acepto que piensen lo que quieran. He hecho una pieza que se supone que habla de la unidad de las religiones y de la alianza de civilizaciones», declaró a la agencia Europa Press.
«La lectura de la obra es muy clara y positiva: es una torre donde las tres grandes religiones colaboran para llegar a un mismo fin. El mismo fin es Dios», aseguró el hombre, quien por cierto, ya está obteniendo beneficios económicos de su escultura: «Stairway to heaven» fue vendida rápidamente a una coleccionsta privada de nacionalidad belga que pagó 68 mil dólares por ella.
Realizada con resina, silicona y pelo humano, la creación del catalán muestra a un musulmán que reza con su cara cerca del suelo. Sobre su espalda está arrodillado el sacerdote católico, y en los hombros de éste último se apoyan los pies del rabino, quien permanece erguido en lo alto de la torre humana. Cerca de la figura se exhibe una vitrina de cristal que contiene otra pieza compuesta por una Biblia, un Corán y la Torá.
En declaraciones al diario ABC, Merino confesó que nunca esperó tener tantos problemas con su bienintencionada alegoría de la unidad religiosa, e insinuó que estaba casi arrepentido de haber moldeado esa composición.
«Mi obra se ha entendido de otra manera a como la concebí. En ella hablo de una alianza de civilizaciones, del respeto entre religiones que tienen a un mismo Dios. No me parecía una idea descabellada, pero ahora creo que sí lo era. Con la religión cualquier cosa es impactante y, cuanto más simple es una interpretación, más peligro tiene. Me entristece mucho todo lo ocurrido», admitió.
Engendros y bestias
Entre las extrañas criaturas que habitan la isla creada por Charles Avery se encuentra Mr. Impossible, un sujeto que tiene pico de pato y que viste smoking blanco y sombrero de copa. El sujeto reside a escasos metros de un perturbador engendro cuya anatomía está compuesta por dos perros de pelea unidos por sus cuellos.
Otro producto típico de la zona es el Noumenon, bestia mítica a la que todos los habitantes de la isla quieren atrapar.


