El enrarecido clima laboral del Buenos días a todos se oreará por unos días.
Estoy feliz. Hoy miércoles Felipe Camiroaga parte a Viña del Mar para acuartelarse de cara a la animación del Festival. Será el último día de febrero en que conducirá»Buenos días a todos». Y estoy feliz porque confío en que el temporal alejamiento del Halcón de Chicureo contribuya a descomprimir las tensas mañanitas de TVN cuando interactúan Camiroaga, Catherine Salosny, Ricarte Soto y Macarena Tondreau.
Usted, como yo, ha escuchado a Salosny calificar a Soto de «machista» y «misógino» (2 de febrero). Al aludido caballero motejar a sus compañeritas de trabajo de «básicas» y a Macarena devolverle un «eres un amargado» (11 de febrero). Ayer 16 don Ricarte le palpó las pechugas a la conductora (Salosny) y, lejos de ofrecerle disculpas, se mató de la risa. Cero respeto.
Y está el permanente ninguneo de Felipe sobre Katherine, quien, por ser su ex pareja, debería aspirar a un mejor trato (al menos en público) de parte de su despectivo colega. Le aportilla las preguntas, la trata de «la diuca de Vitacura», se burla de la edad de las parejas de ella. Un desastre.
Al principio parecía que todo eran bromas cruzadas, pauteadas y por lo mismo convenidas y aguantadas. Pero la relación entre estos pendencieros rostros es cada vez más áspera. Deberían hacer un programa aparte los cuatro, el primer espacio asumidamente farandulero de TVN. Sería sin duda el más denso.
El 1 de este mes Katherine estuvo a punto de estallar. Él poco menos que la hizo a un lado para que Carla Ochoa se sentara a su diestra y la pequeña gigante del matinal de TVN se sintió de verdad. Al rato él dejó entrever (siempre en su inexpugable tonito de chunga constante) que «ella (Salosny) me fue infiel». Y seguidito, que él la había pateado. La pobre Kathy, muy pero muy seria, mirándolo fijo y marcando cada sílaba, le recordó: «Tú no terminaste conmigo».


