Más de 560 caras largas y una sola feliz en el Instituto Cumbre de Cóndores, de Renca
Al Norambuena, el pionero director, asegura que sus alumnos no se quejan, pues saben que la medida es una oportunidad.
A Jairo Montenegro no lo hacía reír ni la mejor talla del más desordenado de sus compañeros de colegio. Ayer en la mañana tenía la cabeza en cualquier lado, menos en la sala de clases del primero medio B del Instituto Cumbre de Cóndores de Renca, donde figuraba con una cara de dos metros.
No entendía qué hacía en su pupitre el 15 de febrero, dos semanas antes de que terminen las vacaciones de los demás escolares de Chile. «Me muero de sueño y eso que anoche me preparé y me acosté temprano. Esto te corta todo el verano y mis amigos siguen de vacaciones», se quejó en el segundo recreo. «En todo caso, sabíamos que esto iba a pasar, desde que nos matricularon a fines del año pasado», agregó Christopher González.
Faltaba poco para el mediodía y sonó la campana. En el patio se escuchó un «oooohhhhhh» de lamento que retumbó en las salas. Se terminaba el recreo y como los muchachos demoraban en volver a sus aulas, el director, Al Norambuena, procedió a apurar la causa. «¡Jóvenes, la campana sonó hace rato!», le dijo a un grupo que seguía deambulando.
«Esto es lo que llamamos arriar el ganado», comentó sonriente el director. «Los muchachos se han portado muy bien y yo creo que ellos están convencidos de que esta es una oportunidad», añadió ante el espasmo de un par de escolares.
La idea de entrar dos semanas antes, explicó, es poder aplicar un intensivo reforzamiento en las asignaturas Lengua castellana y comunicación, Matemáticas e Inglés, 14 horas por cada una. «Sabemos que muchos de quienes entran a enseñanza media no cuentan con las armas. Y la idea es que pasadas estas 60 horas globales, estén todos más o menos parejos para seguir con el programa en marzo», contó.
– ¿Y al menos saldrán antes de vacaciones?
– Por ningún motivo. Los sueños grandes requieren esfuerzos grandes y sacrificios. Ahora están somnolientos y desganados, pero es normal. Fíjese que tenemos más de 560 alumnos y nos acercamos al 90 por ciento de asistencia. Y nadie se ha quejado de las pruebas de diagnóstico.
– ¿Qué pasó con eso de los tres meses de descanso para los niños, profesor?
– No se trata de cantidad, sino calidad. Siento que somos pioneros, estamos dando un paso grande y algún día nos van a considerar los primeros.
La alegría de Norambuena la compartieron algunos apoderados. María Muñoz tiene a su hijo en segundo medio y «ya me estaba cansando que este cabro se levantara después de la una de la tarde. ¡Qué bueno que volvió al colegio ya!», suspiró.
«Hay que pasarlo bien»
Mini Farkas saca pica desde la playa
Ajeno a la realidad de los muchachos del Instituto Cumbre de Cóndores, Héctor Contreras, el pequeño Farkas, recién empieza a disfrutar la segunda parte de sus vacaciones. «Hoy (ayer) llegué a San Alfonso del Mar y me voy a quedar esta semana. Y la que viene después pienso irme con un amigo», dice el muchacho que pasó a tercero medio y que parte sus clases el 1 de marzo. «Alguna vez entré un 18 de febrero y es lo peor. Te dan vacaciones para pasarlo bien y te las arruinan al tiro. Además, hay papás que salen justo para esta fecha. Mi mamá, por ejemplo», asegura Héctor.


