El ex diputado jura que su amigo no está enojado
Los que creen que el senador está molesto no lo conocen. Él sólo quiere que las cosas salgan perfectas. Dos destacados de esta entrevista.
La prensa informada, esa que sabe de estas cosas de la política y sus misterios, asegura que Andrés Allamand está muy enojado con su amigo Sebastián Piñera porque éste no lo nombró ministro de Relaciones Exteriores, como el senador habría pedido. «Ese malestar lo podemos descartar por completo. Lo que menos tiene Andrés es molestia. Hemos conversado bastante en Santo Domingo y él está feliz», retruca Jorge Schaulsohn, yunta de Allamand.
– Qué raro. Carlos Larraín dijo que Allamand estaba picado.
– Yo creo que Carlos interpreta mal el carácter de Andrés. Cuando él cree que algo hay que hacerlo mejor lo plantea, pero no por una cuestión personal. Esa cosa de que está enojado es una interpretación errónea de personas que no lo conocen mucho, en realidad.
– ¿A usted lo sorprendió que su amigo quedara fuera del gabinete?
– No, porque nunca nadie dijo quiénes tenían que quedar en el gabinete. A ver, obviamente Andrés habría sido un extraordinario ministro, pero él tuvo bien claro siempre que era una posibilidad remota, porque él es senador al igual que Longueira. Yo creo que en realidad Andrés no está tan sorprendido como dicen los medios.
– Pero el senador quería ser ministro, ¿o no?
– Andrés estaba tan contento con el triunfo de la Coalición por el Cambio que lo único que quiere es que las cosas se hagan perfectas. Su preocupación ahora es que la oposición será muy dura y por eso el gobierno debe tener una capacidad política importante.
– ¿Acaso le falta peso al gabinete?
– Yo hablo desde el punto de vista de Andrés, y él piensa que hay que hacer todos los esfuerzos para que el gabinete sea políticamente muy potente.
– ¿Y usted qué piensa? ¿Le falta fuerza a este equipo ministerial?
– Hay que ver qué va pasar con el resto de las designaciones, pero más allá de lo que falta o sobra, yo creo que se necesita complementar la fortaleza técnica del gabinete con una fortaleza política que le permita enfrentar los desafíos que vienen por delante. Esto ya lo vivimos con la Presidenta Michelle Bachelet.
– ¿Cuándo?
– El período de mayor éxito de su gobierno es cuando se instaló un gabinete de mucha fortaleza política. Las cosas que he escuchado a Andrés no son críticas a las designaciones, sino una opinión política que nada tiene que ver con su rol personal. Y lo ha hecho de forma pública.
– Quizás por eso parece enojado.
– Él es una persona que ha luchado y trabajado por el triunfo de Piñera y su sector político, así que ahora está muy obsesionado con que las cosas salgan bien y no se cometan errores. Él sólo trata de colaborar y empujar hacia la dirección que cree es la correcta.
– A estas alturas, ¿qué tan trascendente es Allamand para la derecha y para Piñera?
– Es una figura absolutamente clave en la Coalición por el Cambio y de hecho jugó un papel trascendente en toda la campaña como coordinador del comité estratégico. Además, es una persona muy cercana al propio Sebastián Piñera. Ellos tienen una relación de mucha franqueza y mucha intimidad. Discuten, a veces acaloradamente, pero siempre en un plano de fraternidad y objetivos comunes.
– Y a usted, ¿lo sondearon para ser ministro?
– Fernando Flores y yo dijimos desde el principio que no nos íbamos a subir a este caballo por ahora.
– ¿Y más adelante?
– Más adelante todo puede pasar. En esta pasada optamos por apoyar de otra forma.
Malestar con Allamand
En su sector lo critican
Las palabras de Allamand, quien espera que los subsecretarios complementen las «falencias» de los ministros, cayeron mal en la derecha. «Yo no las comparto», dijo Lily Pérez. «Nosotros contamos con un gabinete de excelencia», dijo la futura vocera, Ena von Baer. «Lo que corresponde a los senadores de la Coalición es trabajar para hacer un buen gobierno y no criticar la nominación de un gabinete», añadió el senador Alberto Espina.


