Perú conmocionado por la frialdad del crimen
Elizabeth Espino confesó cómo planificó el asesinato de su madre.
Después de 17 días de ardua investigación y de desechar distintas hipótesis que explicaran el crimen de la conocida abogada Elizabeth Vásquez, la policía de Lima consiguó que apareciera el culpable. Y para sorpresa de las autoridades, y de los peruanos que siguieron paso a paso los detalles del asesinato, el homicida no era un delincuente común ni un sicario pagado por los narcotraficantes, que querían vengarse de la familia del conocido juez Alegandro Espino.
No. La responsable era la propia hija de Vásquez. Ella, ultimó a su madre el 27 de enero con la ayuda de su pololo y un amigo: «Sí, nosotros la matamos. Estaba cansada de sus reglas, que haz esto, que haz lo otro, no te juntes con ese chico. Nadie le gustaba, nadie era perfecto, mientras ella podía hacer todo después de que se separó de papá», confesó ayer a la policía, la muchacha de 22 años.
Según informó el diario «El Comercio», la joven declaró que dejó entrar a sus amigos a la casa mientras su madre se estaba bañando. Al salir de la ducha, la enfrentaron y la asfixiaron. La policía empezó a sospechar de Elizabeth Espino cuando la empleada de la casa reveló que madre e hija discutían mucho, debido a que la joven mantenía una relación amorosa con un muchacho desempleado y adicto a las drogas.
Después de esta confesión, su hermano César declaró estar sorprendido por la detención de Elizabeth: «Ni por la cabeza se nos hubiera ocurrido que ella mataría a nuestra madre». Al mismo tiempo, aseveró que toda su familia está segura de que Jorge Gonzáles, el poco popular novio de la joven, habría sido el verdadero responsable del asesinato de la abogada.


