Ayleen Charlotte, la mujer timada por el famoso estafador Tinder
Actualmente trabaja como asesora de estafas para la empresa Biocatch, rol en el que quiere ayudar a otras personas que hayan pasado por algo similar.
Leviev se presentaba como un magnate de los diamantes, con un estilo de vida lujoso. Andaba en jet privado, autos último modelo, era atento. Ayleen, como muchas otras mujeres que aparecen en el documental, quedó cegada ante su encanto.
Durante su relación, Simon convenció a Ayleen de que su vida estaba en peligro debido a enemigos en el negocio de los diamantes. Utilizó tácticas de manipulación emocional y situaciones de emergencia falsas para persuadirla de enviarle dinero. Perdió cerca de US$180.000. Casi tres años después, decidió transformar su dolor en acción y dedica su vida a combatir el fraude y ayudar a otras víctimas. Trabaja como asesora de estafas y defensora de clientes bancarios en BioCatch.
«Lamentablemente, perdí mucho dinero, incluyendo costos legales e intereses. Fue una cantidad enorme. Pero más allá del aspecto financiero, el impacto mental fue devastador. Tuve problemas de ira, trastorno de estrés postraumático, dificultades para dormir y problemas de confianza, tanto hacia los demás como hacia mí misma. Fue un proceso muy difícil del que tuve que recuperarme».
¿Cómo se recuperó después de esta estafa?
«La parte más difícil fueron los problemas mentales. Fue necesario un año y medio de terapia. Además, el trabajo que hago ahora para BioCatch realmente me ayuda en mi propia situación y también para ayudar a otros. Creo que es la mejor decisión que he tomado».
¿Puede confiar en alguien de nuevo?
«Sí, estaba pensando en eso. En febrero serán tres años desde que salió el documental. Es mucho tiempo. Pero comencé a salir en citas, creo que un año después del fraude, porque pensé que si no iba a salir con nadie o si no iba a seguir adelante con mi vida, entonces él siempre tendría algún poder sobre mí. Tomó unos años, pero ahora puedo confiar en alguien de nuevo. Creo que estoy al 98%».
Evite ser estafada
Si hablamos de fraudes amorosos, ¿por qué cree que la gente sigue cayendo en estas estafas, incluso con toda la información disponible?
«Las estafas de este tipo siguen sucediendo porque la gente sigue buscando amor, sigue buscando amistad, alguien que les encaje. Y es aquí donde los estafadores ganan tu confianza. Así que, sí, mientras sigamos deseando amor o queriendo conseguir un nuevo amigo, el fraude siempre podrá suceder».
En la vida real, ¿cuáles diría que son las primeras señales de advertencia de que estoy cayendo en la trampa de un posible estafador?
«Siempre aconsejo que si alguien te pide dinero y recién los conoces, o incluso después de unos meses, digas que no. Habla de la situación con un buen amigo, familiar o alguien en quien realmente confíes. Pide un poco de tiempo al estafador y, si no te lo dan y comienzan a presionarte para que transfieras dinero, necesitas saber que es una señal de alerta. Retrocede. Por favor, no envíes dinero».
¿Cómo es ese modus operandi?
«Hacen que confíes en ellos, esa es la parte de «grooming «. Logran que dependas de ellos, y luego, en cierto punto, surge una crisis que te hace querer ayudarlos de inmediato. Los estafadores no permiten que pienses racionalmente; cada solicitud debe cumplirse ahora, lo cual genera pánico y presión. Si no haces lo que quieren, pueden amenazarte o cambiar su comportamiento, haciéndote sentir que eres tú el problema. En ese momento, comienzas a dudar de ti mismo, y es cuando te tienen en su red».
¿En qué momento está bien pedirle dinero a mi pareja?
«Siempre es una señal de alerta, especialmente, si no te concierne directamente. Por ejemplo, si yo estoy en Chile y pierdo mi tarjeta de crédito, llamaría a mis padres para pedirles dinero, pero sería para mí. Si en una relación tu novio o novia pide dinero a tus padres para ellos mismos, eso ya es una señal de alerta».
¿Cree que la ilusión del amor facilita que la gente caiga en estas estafas?
«Los estafadores tienen una forma especial de atraer a sus víctimas; eso forma parte de la preparación. La gente cae porque, por ejemplo, en mi caso, llevábamos siete meses juntos, y él era el novio perfecto. Nos divertíamos, viajábamos, cenábamos, veíamos Netflix; incluso se mudó conmigo. Era una relación real. Cuando empezó a pedirme dinero, realmente no lo discutí con mis amigos o familia. Actué de inmediato porque quería ayudarlo. Él estaba en problemas, y porque él estaba en problemas, yo también lo estaba. Y ya con siete meses de relación, uno confía».


