El ex DT de Coquimbo propone rebajar la edad para los futbolistas jóvenes
El ex dirigente de los entrenadores, de todos modos, valora la inversión de los equipos grandes y el surgimiento de varias figuras inesperadas.
«Si vas a obligar que aparezcan jugadores, tiene que ser antes de los 21 años. Los buenos están debutando a los 18. Si a los 21 años no jugaste, no jugaste no más», dice, enfático, el entrenador Fernando Díaz (62), como una de sus innovadoras propuestas para los próximos campeonatos.
Para el ex DT de Coquimbo Unido, eso lleva aparejada otra obligación: que se invierta en divisiones inferiores, mejoren los campeonatos formativos, que haya un programa de trabajo global por división para todos los clubes y grupos de proyección para ir detectando a los jugadores de nivel en cada serie.
El entrenador pirata hasta hace tres semanas ya está de vuelta en Santiago sin secuelas de la neumonía que lo llevó al pabellón quirúrgico a mediados de año y que lo tuvo casi cuatro meses sin subir a un avión y, muchas veces, sin siquiera abordar un bus. «Acumulé más kilómetros en auto? Pero eso quedó atrás», bromea, mientras analiza el campeonato nacional chileno, que juega su última fecha este fin de semana, y lo resume en tres ideas fuerza: la inversión en planteles, la aparición inesperada de algunos talentos, la valorización de los técnicos chilenos y la calendarización.
«Hay cosas positivas, como la aparición de algunos jugadores que no estaban entre los destacados a inicios del campeonato y que los equipos grandes pelearon hasta el final. Se dio cierta lógica, sobre todo después de la primera rueda: los equipos que invierten son los que pelean el campeonato, Colo Colo, Universidad de Chile y, en menor medida, Universidad Católica. Hace tiempo que no veía que los equipos se reforzaran en el segundo semestre. Es un camino para levantar el nivel del fútbol. Mientras mejores jugadores lleguen, mejor es el nivel y todos elevan el rendimiento. Y lo que hicieron Colo Colo y Universidad de Chile se escapó de la norma. Por algo están peleando el campeonato», dice Díaz.
¿Qué jugadores destacaría esta temporada?
«Me gusta (Ariel) Uribe, de Unión Española, lo que ha hecho (Rodrigo) Contreras en Everton, muy buen jugador; lo que hace (Dylan) Glaby en Coquimbo; en Iquique, la revalorización de (Edson) Puch; (Lucas) Cepeda en Colo Colo, (Marcelo) Morales y (Fabián) Hormazábal en la U, (Iván) Román en Palestino; la confirmación de (Fernando) Zampedri, que mantuvo a la UC arriba. También veo positivamente el tema de los arqueros nacionales. (Brayan) Cortés y (Gabriel) Castellón son dignos para representar a equipos grandes, y apareció en Católica un joven con ricas condiciones, (Thomas) Gillier; en Audax está el chico (Tomás) Ahumada, con muchas opciones».
Este es el año de los equipos grandes. El año pasado, pelearon los chicos.
«Son buenos trabajos sobre todo de los entrenadores de equipos que normalmente no están metidos arriba. El año pasado, Huachipato hizo una gran campaña, fue un equipo sólido, con jugadores jóvenes, en que (Gustavo) Álvarez hizo un gran trabajo, (Gustavo) Huerta en Cobresal, yo en Coquimbo. Este año, (Miguel) Ramírez en Iquique. Llegaron entrenadores con recorrido a equipos grandes, obviamente hay un nivel de plantel altísimo, pero estos últimos dos años han estado marcados por buenas campaña de equipos que son outsiders. En eso, hay mucho mérito de los entrenadores, entre los que me incluyo».
¿Vio alguna novedad a nivel del juego?
«En los últimos años, los equipos chilenos han tenido una dinámica interesante, que era algo que se criticaba mucho. Se han visto equipos intensos, sobre todo en las transiciones. No es tanto la pelota al pie, la posesión lenta. Por ejemplo, Colo Colo, que maneja mucho la pelota, hace una presión alta para recuperarla; la Chile quiere hacerlo todo muy rápido; Iquique, jugando de local, te presiona y tiene transiciones rápidas defensa-ataque; Coquimbo, durante dos años, tuvo transiciones muy directas y rápidas. Ha mejorado la intensidad del juego. Falta agregarle lo mas importante, la capacidad técnica de no equivocarse tanto por la velocidad».
¿Y el punto negro?
«Las programaciones han atentado un poco contra la continuidad y que sea más creíble y posible seguir el campeonato. En muchas ocasiones, algunos equipos jugaron mucho tiempo después de sus fechas. En la Copa Chile, Coquimbo jugó una semifinal y en la otra zona ni siquiera estaban en cuartos de final. Se desordenan los campeonatos y eso hace decaer el interés. Y lo otro es la convocatoria de los partidos. A veces por los clubes y a veces por las autoridades de seguridad, se ven pocos estadios llenos en partidos que normalmente deberían tener buen público. Vimos Colo Colo-U. de Chile o Católica-U jugando a estadios llenos y, en provincia, a equipos con menor convocatoria no les dieron el aforo. Esto atenta contra el espectáculo».


