Se sacó la tina, colgaron dos espejos y se cambió la paleta de colores
Los encargados del proyecto decidieron usar cajones en vez de puertas en los muebles. Dicen que son más ordenados y prácticos.
Los arquitectos Patricio Pinilla y Daniela Orrego renovaron por completo una casa ubicada en un condominio en Peñalolén. El proyecto incluía un desafío: les dieron libertad plena para rearmar un baño de cuatro metros cuadrados que usarían dos personas.«Me dijeron que podía hacer lo que quisiera. Así que pensé un baño en el que me dieran ganas de estar mucho rato, que fuera muy cómodo. El baño anterior era muy plano, los mismos revestimientos del piso en los muros. No había nada que contrastara», asegura Pinilla.
«Era un baño típico de casa un poquito antigua. Muy plano con el piso color beige, muro blanco; ellos querían modernizarlo», añade Orrego.
Quitaron todo hasta que solo quedó una cáscara. La tina fue reemplazada por una ducha en obra, el piso se cambió por otro, más entretenido, con diseño y más volumen en el resto de los muros.
«Se hace un juego de paletas entre blanco y negro, que entrega volumen y movimiento al espacio», dice Pinilla, que en Instagram está como @arq.pinilla.
Optaron por dos lavamanos y dos espejos, usando madera y plantas para sumar a la sensación de calidez.
«El hecho de que sean dos espejos acentúa más que es un baño para dos personas. Además da más sensación de amplitud», afirma.
¿Otro truco? Usar revestimientos claros, lo cual hace que se vea más luminoso.
«Se va contrastando un poquito en los mismos tonos, con un gris clarito, cosas de ese estilo», plantea.
La madera, explica Pinilla, es de coihue.
«Eso es porque tiene el tono cálido que queríamos lograr, que está entre un tinte café y un poquito de naranja. Esa mezcla era justo el tono para la paleta de colores que estábamos proponiendo», dice Pinilla.
Patricio, ¿este baño es más fácil o difícil que se desordene?
«Utilizamos cajones grandes en el mueble de tal forma que se pudiera meter todo adentro y no estuvieran todas las cosas encima. Cuando tú tienes un mueble con puertas tienes que abrir la puerta, agacharte y meterte un poco dentro de la cajita para encontrar lo que estás buscando. En cambio con el cajón, lo agarras, extraes y puedes acceder fácil a todo lo que tengas guardado».
Daniela, está bueno el truco de los cajones.
«Claramente los clientes eran medio desordenados y el tema de las puertas no funciona muy bien. Te doy un ejemplo súper simple: si tenemos una despensa de 60 centímetros de profundidad, a todos se nos quedaría alguna harina por tres años en el fondo. En cambio, con un cajón tienes la capacidad de observar todo desde arriba. Eso lo hace más ordenado».
Además, es un espacio para cada uno.
«Claro, así cada uno tiene sus cosas guardadas en los cajones que van debajo de su lavamanos. No sé si te has fijado que las cocinas ahora también ocupan harto cajón porque el sistema de puertas no es muy práctico».
Me decía que hubo mucho énfasis en las luces.
«Si uno ve la imagen del baño anterior, la única luz que tenía era un aplique, la típica de un baño antiguo y que es una luz súper pobre. La decisión fue poner una luz central en el cielo y jugar con luces detrás del espejo. Si te vas a duchar, prendes la luz principal, pero si te vas a maquillar o lavar los dientes, usas la luz del espejo».
Patricio, el baño quedó como un cuadro.
«Está todo proporcionado para que quede como un cuadro completito y eso también debería llamar a desordenar menos. Cuando tienes un baño lindo y acogedor te dan ganas de tenerlo ordenado, no pasa con el anterior, que se veía antiguo y plano».


