La estoica labor de la conductora de Chilevisión en la zona del caos
La periodista aloja en una compañía de Bomberos y aperra en medio de la tragedia.
La belleza natural de Macarena Pizarro es indudable, pero pasar las de Quico y Caco siempre afecta hasta el más beneficiado de los cutis. La animadora de Chilevisión no es la excepción, en medio del dificultoso trabajo en Concepción, una de las ciudades más afectadas por el terremoto de la madrugada del sábado. Sin embargo, gracias a la magia de la televisión, ella aparece radiante en cada despacho.
-Maca, ¿cómo has visto la tragedia?
-Ésta es una situación terrible, va a pasar mucho tiempo para que podamos recuperarnos en lo emocional y en la infraestructura que perdió el país. Lo peor es que uno se da cuenta que cada día que pasa, la situación empeora. Ha sido una tragedia terrible y hasta ahora nada ha mejorado. Es dramático.
-¿De qué manera llegaron acá?
-Nos vinimos en helicóptero para llegar lo más rápido posible y considerando que las carreteras iban a estar cortadas. Durante el viaje sólo vimos a la gente que estaba en los cerros y no se veía nada de los bordes costeros. Cuando llegamos a Concepción, una de las primeras imágenes que vi fue la de este edificio cuyos balcones miraban al cielo. Fue lo primero que me hizo ver la real dimensión de la tragedia.
-¿Te había tocado ver algo parecido?
-No. Es la emergencia más grave que me ha tocado reportear. Ha sido caótico, por momentos, violento y con mucha desesperación de la gente.
-¿Qué es lo que más te ha impactado observar, en medio de este doloroso suceso?
-Uno ve cuando aparecen, entre los escombros, fotos de niños, juguetes y uno no puede dejar de pensar en las personas que perdieron a sus familias. Todo eso es muy fuerte.
-¿Cómo has logrado llevar la tragedia en términos prácticos?
-Gracias los Bomberos de la Cuarta Compañía tuvimos alojamiento. No teníamos donde dormir, porque como veníamos en helicóptero, ni siquiera podíamos hacerlo en autos. O era la calle o tocar el timbre pidiendo ayuda. Por suerte ellos nos invitaron a quedarnos en la compañía. Hemos dormido en camarotes de bomberos o nos turnamos para usar sillones.
-No se notan las pellejerías, te ves muy bien.
-Por encimita, nomás. La verdad es que no hemos tenido acceso a nada. El único lujo que me he podido dar es lavarme los dientes, pero ninguna ducha ni nada de nada. Y de puro tieso se ve liso el pelo. Pero da lo mismo, estamos en una emergencia y no me preocupa eso.


