En dos semanas más vuelve al matinal del 13
Su habitación en la clínica se transformó en un refugio de la buena onda: consejos, velas y hasta una frazada le llegaron de regalo a la animadora.
«Las coincidencias son las formas en que dios permanece anónimo». La frase se le atribuye a Albert Einstein, pero Fernanda Hansen la hace suya mientras juguetea en la mano con sus dos tornillos y la tuerca que le sacaron en la última operación, esa a la que se sometió el 14 de junio, y que tras dos semanas ya la tiene listita para «bailar y hacer un lift».
Esta vez, eso sí, dice que entró relajada, no como para una fiesta, pero sí»sabiendo que no era una urgencia, que no estaba el shock de la primera vez», cuando se cayó del caballo de su ex pololo, Felipe Camiroaga, el 18 de julio del año pasado.
Salió todo bien porque, en sus palabras, «la columna se regeneró bien para poder sostenerse sola sin los tornillos y ahora me cosieron con cariño». Así que cada amigo y familiar que la fue a ver durante sus ochos días internada quedaba impresionado cuando la rubia les mostraba la magnitud de los pernos. «Uno tiene un largo de cuatro dedos y el otro una mano completa, si son como de albañil, pero igual me los voy a dejar de recuerdo».
Y si se trata de souvenires médicos, en ese tiempo que pasó en la clínica Las Condes, Hansen estuvo en conexión con una pila de admiradores anónimos que le mandaron sus parabienes y otras cositas más. Ella cuenta que «una niña me mandó una carta para contarme que le había pasado lo mismo y que le venía esta operación, así que le dije que no pasaba nada y le mandéánimos, otra señora me mandó unas velas para la buena fortuna». Y como si fuera poco «un niñito me envió una frazada para que tuviera abrigo si me daba frío».
Desde cero
Con la columna sana y la soltería en mano después de terminar con Camiroaga, viene un nuevo proceso para Fernanda. Uno que ella explica «trata de recuperar este tiempo de juventud que perdí».
A sus 30 años ya está buscando departamento para mudarse nuevamente solita. «Me lo estoy tomando con más calma, pero tengo ganas de armar mi casa, comprar cuadros, ponerle otro estilo y deshacerme de muchas cosas».
Dentro de esas tareas pendientes también se cuenta «poder salir a bailar. No te imaginas las ganas que tengo de bailar, así como lo hacen en algunos programas porque estoy lista para bailar». Y agrega que «quiero pasar a buscar a mis amigas y no pedirles que me pasen a buscar a mí».
Pero lo que apremia es el afirme de su columa. Para eso, la próxima semana iniciará una rutina de acondicionamiento físico que «debo hacer de por vida, así que lo más seguro es que esté durita hasta cuando sea viejita». Y de paso cuenta que le pidió a su kinesiólogo «que me dejara la espalda dura, pero que me subiera el poto también, jajajá».
Siendo una talibana con esos cuidados, Hansen estará de vuelta en dos semanas más en «Viva la mañana» de Canal 13. Ya pidió hacer todo lo que no hacía antes por causa del maldito accidente. «Voy con muchas energías, quiero salir a terreno, hacer notas en la calle, conocer gente y lugares distintos, moverme más».
Y por si en esta vuelta a la vorágine mediática le vuelve esa dosis de estrés, Fernanda sabe que es cosa de mirar su espalda. «Me encanta mi cicatriz, la miro harto porque es como una herida de guerra, que te demuestra lo maravilloso que es el cuerpo humano, las infinidades de cosas que te pueden pasar en la vida».
-Guillermo Muñoz, editor
«Es el Messi de la televisión chilena»
Guillermo Muñoz es el editor general de «Halcón y camaleón» y le toca supervisar de cerca el trabajo de Kramer. «Yo me preguntaba cuándo iba a trabajar con un genio y ahora me tocó porque su genialidad casi no tiene techo», dice prendado del talento de su panelista. «Él es el Messi de la televisión chilena, ése es el titular», lanza muy en serio.
«Él ha ido adquiriendo una madurez que le permite disfrutar más que nadie de sus rutinas. Antes yo sentía que se tensionaba buscando la perfección hasta el más mínimo detalle», señala Muñoz, que detalla que generalmente es el comediante quien propone imitar a tal o cual famoso. «Yo confío a ojos cerrados en él», jura y cuenta que ayer en la mañana al caprichoso Kramer le dio con sacar un personaje nuevo para el programa del jueves. «Al mediodía ya lo tenía medio listo», sentencia Guillermo Muñoz. Y recalca que «nunca ha dado una razón para no creer».
-Funciona mejor de noche
El noctámbulo fanático de Jim Carrey
Muchas veces Stefan Kramer se queda pegado de madrugada viendo un video o imaginando los textos de algún personaje nuevo. Si no, está filmando un comercial de la casa comercial que lo fichó como rostro. Él mismo ha dicho que funciona mejor de noche.
Es fanático del actor Jim Carrey y su rollo es desentrañar el misterio de cuál es la diferencia entre un actor y un imitador.
Es súper puntual y profesional. Cuando se presentó en el Festival de Viña el 2008 llevó a las autoridades de Canal 13 el libreto calcado de su actuación, que alcanzó un peak de insólitos 61 puntos de rating.
Su debut en televisión fue en «Encuentros cercanos», de Canal 13. Después emigró a TVN para participar en «Ciudad gótica», «Noche de juegos» y «De pé a pá» y luego firmó por «REC», de CHV.
Me encanta mi cicatriz, la miro harto porque es como una herida de guerra


