La persecución terminó con la muerte de Cederik Villarroel, de 17 años, y seis heridos en Viña
El adolescente se había tomado unos tragos en un asado familiar y no tenía licencia de conducir. Le pedí por favor que no sacara la camioneta, recordó su mamá.
«Me voy a la camioneta a escuchar música», dijo. Luego sacó las llaves y empezó su jugarreta. Cederik Villarroel Fritz no tenía licencia de conducir y se había tomado un par de tragos en un asado familiar. Una pésima combinación que ayer terminó con su vida de la manera más triste y absurda.
Su abuelo se había accidentado un rato antes y toda la familia lo había ido a visitar al hospital Gustavo Fricke de Viña del Mar. La espera era larga y Cederik optó por bajar al estacionamiento. Nadie sabe por qué, pero a las 23 horas del viernes el joven de 17 años decidió ir a Valparaíso a buscar a unas amigas, a pesar de que su mamá le había pedido por favor que no saliera en la camioneta.
Cuando quiso volver, pasó por alto varias normas de tránsito y una patrulla de Carabineros lo sorprendió. Sus familiares creen que se aterró y por eso el muchacho habría pisado el acelerador a fondo en vez de detenerse. «Eso es lo más probable, porque el Cederik andaba sin licencia», explica su tío Miguel Tapia.
Pero esa fue la peor decisión que pudo tomar el muchacho, porque comenzó una loca persecución por el centro de Valparaíso y Viña que quedó registrada por las cámaras de seguridad de la Ciudad Jardín.
La camioneta entró contra el tránsito por calle Viana, luego dio media vuelta y avanzó a toda velocidad por Álvares. Fue ahí cuando un vehículo de la Policía de Investigaciones que se encontraba haciendo controles de identidad, se sumó al operativo.
A esa hora, los familiares de Cedrik se preocuparon. Había pasado mucho rato sin que supieran de él. Su mamá, Ivette Fritz, bajó al estacionamiento del hospital y ahí se dio cuenta de que la camioneta no estaba. Empezó a mirar en los aparcaderos aledaños por si lo encontraba, pero no hubo caso. En eso estaba cuando se fijó que Cederik se acercaba a toda velocidad perseguido por dos patrullas de Carabineros y el jeep de la PDI.
Casi al llegar a la intersección de las calles Álvares con Simón Bolívar, los detectives decidieron bloquear el paso de la camioneta y la chocaron por un costado. Debido a la velocidad que llevaban, los dos vehículos se volcaron estrepitosamente en la calzada central. La mamá de Cederik vio todo.
El muchacho quedó inconsciente y con lesiones graves. «Fue trasladado al hospital Carlos van Buren de Valparaíso, sin embargo, los intentos por reanimarlo fueron infructuosos y falleció pasadas las seis de la mañana (de ayer)», explicó el comisario Luis Vallejos.
Las tres amigas de Cederik afortunadamente sobrevivieron, pero resultaron lesionadas. Los tres policías también quedaron heridos, aunque dos de ellos fueron dados de alta, mientras que un tercero permanece en observación en el Hospital Naval.
«Si se ven las imágenes, venían patrullas de Carabineros y de Investigaciones persiguiéndolo. Podrían haber anotado la patente y notificado. Pero lo chocaron y ahí se dieron vuelta los dos vehículos», recuerda su tío.
Todo por un juego casi adolescente.
«Él se asustó»
Los familiares de Cederik Villarroel reconocen que el muchacho no tenía licencia de conducir y que tomó la camioneta sin autorización. Pero alegan que el operativo desplegado por Carabineros fue desmedido. «Le hicieron un cerco, como si se hubiese robado algo. Él se asustó, había sirenas por todos lados. El único delito que cometió fue sacarme las llaves», se lamenta su padrastro, Ricardo Tapia.


