El polémico tema de Karol G, J Balvin, Maluma y otros
Ahora en lugar de hablar de una joven de fourteen (14) dice eighteen (18). Desde Medellín explican por qué duele tanto la letra, más allá de la edad de la protagonista.
«Había muchas expectativas. Desde que comenzó la campaña previa y comenzamos a ver imágenes y pequeños videos de lo que se venía y los artistas que se habían reunido, la expectativa creció demasiado», detalla Richi Correa, productor musical de la cadena Todelar Radio, de Colombia, sobre la previa al lanzamiento de «+57» (es el código internacional de dicho país), la canción que reunió a los artistas más conocidos de Medellín. Una especie de selección musical de la ciudad conformada por Karol G, J Balvin, Maluma y otros. Pero de la expectación se pasó a la decepción.
Poco después que se lanzó el tema comenzaron las críticas por la referencia sexual a una joven de 14 años y desde ahí la presión no paró más hasta que este miércoles le cambiaron la letra a la canción. La protagonista pasó de ser una adolescente a una adulta de 18 años, mágicamente.
Uno de los párrafos que desataron la discusión dice: «Mamacita desde los fourteen. Entra a la disco y se le siente el ki. Mami, estos shots yo me los doy por ti. Es mucho lo que abajo carga, en el machi no cabe la nalga». Bueno, ese «fourteen» fue reemplazado por un «eighteen».
«Había una polarización, estabas a favor o en contra de la canción. Tiene una letra fuerte, densa, un poco subida de tono, pero es un reggaetón fuerte (…) La presión social llegó hasta la Presidencia, entes públicos y el Congreso, en menos de ocho días. Ahora, este es el último episodio de una serie llamada +57, cambiarle el fourteen por eighteen e ir a bailar la canción a la discoteca», declara Sebastián Hincapié, creador multimedia y locutor de la radio Los 40 Colombia.
Pero la edad de la joven era sólo la punta del iceberg de las críticas, que tienen una raíz más profunda. Richi Correa, explica: «Yo quisiera creer y suponer que la persona que escribió esto no se percató de la controversia y el impacto que iba a generar con ese verso. Hay gente que defendía esta parte de la canción explicando que a uno le podía haber gustado una persona desde los 14 años, pero en realidad es un tema muy delicado».
¿Por qué?
«Por el contexto en el que se desenvuelve la canción y, sobre todo, porque en nuestra ciudad se están llevando a cabo diferentes planes, proyectos y una lucha ardua en contra de los delitos sexuales sobre menores de edad y esta canción incita a una sexualidad temprana, irresponsable, a relaciones afectivas dañinas, consumo de sustancias y, lo que más duele, es que viene de parte de las personas que son referentes e influencia para los jóvenes de nuestro país».
Cintya Hache es locutora de La X Medellín, hace nueve años que trabaja en radio, y coincide con Correa. «Ha sido un tema que ha tocado de una manera muy personal y particular a los paisas (habitantes del departamento de Antioquia, donde está Medellín) generando reacciones muy en contra del mensaje que se envió a través de la letra de esta canción. Teníamos todos puestas las expectativas en que ese junte realmente iba a ser algo inolvidable, pero el mensaje sin duda a muchos nos decepcionó. El mensaje fue demasiado burdo y explícito. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar manifestó su rechazo diciendo que incitaba el consumo irresponsable de estupefacientes y a una sexualización de los menores de edad», afirma.
¿En Medellín existe una sensibilidad especial con estos temas?
«Claro, no es desconocida la realidad que hemos estado viviendo los últimos años en la ciudad, con el tema de la hipersexualización a través de la música, con la prostitución, el abuso de menores. Creo que ha sido un tema que bastante nos ha movido como ciudad, tratando precisamente de buscarle un giro hacia lo positivo, y que estos artistas que tienen poder sobre la juventud, no aporten sino que por el contrario destruyan a través de sus mensajes, la verdad es indignante».
Hay mucha decepción.
«Yo soy madre de un joven de 15 años al que trato, en la medida de lo posible, de darle una educación respecto a todos estos temas, de lo que está bien y lo que no, y que sus ídolos normalicen completamente algo que no es normal, obviamente, a uno le genera muchísima indignación. Ellos (los artistas involucrados) son conscientes de la realidad que vive Medellín en la actualidad, no deberían estar exponiendo un tema tan sensible en una canción sabiendo que pudieron haber mostrado lo más bonito que tiene Colombia, que sabemos perfectamente bien que no es eso».


