Exposición virtual de fotomontajes de William H. Martin
En los primeros años del siglo 20, el hombre se hizo rico gracias a sus fantasiosas postales de saludo
Un granjero tuvo un curioso accidente con su carreta: aunque sólo llevaba cuatro sandías a bordo, éstas eran tan grandes y pesadas que terminaron rompiendo el eje de una rueda trasera del vehículo. El incidente fue inmortalizado en una postal fotográfica del año 1908 donde se lee el siguiente texto: «Las sandías crecen grandes en Iowa».
La fantasiosa imagen, que por cierto no es más que un logrado fotomontaje hecho con técnicas artesanales propias de los primeros años del siglo veinte, es sólo una de las miles de postales de saludo que salieron del estudio del ingenioso fotógrafo estadounidense William H. Martin, también conocido como «Dad» Martin.
El hombre, quien tenía su base de operaciones en Ottawa, Kansas, estaba lejos de ser un simple productor de chistes visuales: sus postales trucadas llegaron a ser tan populares que sólo necesitó comercializarlas a lo largo de cinco años (entre 1908 y 1912) para amasar una fortuna que le permitió retirarse de ese negocio y fundar la National Sign Company.
Algunas de sus disparatadas creaciones están a la vista en esta página: en la foto superior se aprecia una tarjeta, enviada al señor Leon Custard en mayo de 1909, donde dos cazadores de patos conversan despreocupadamente mientras, a su alrededor, se amontonan decenas de patos que parecen estar ansiosos por recibir un escopetazo. El mensaje que el remitente escribió al reverso dice: «¿Alguna vez tuviste un sueño así?».
Quien desee conocer los más inspirados delirios de Martin sólo tiene que revisar la galería de imágenes que por estos días ofrece el sitio electrónico The American Museum of Photography ( www.photographymuseum.com). La colección incluye estampas de cazadores que persiguen conejos tan grandes como autos, así como retratos de granjeros que arrean gansos de tres metros de alto.
El fotógrafo y comerciante, quien puede ser considerado como uno de los abuelos del photoshop, nunca perdió su sentido del humor: en una imagen publicitaria de su negocio, el hombre aparece turnio junto a un texto que dice: «‘Dad' Martin es un tonto en materia de caza y pesca. Pero es muy bueno en la fotografía».
Éxito inmediato
William H. Martin abrió sus estudio fotográfico en 1894, y ya en 1912 poseía una fortuna gracias a sus postales fantásticas.
Los especialistas creen que su éxito se debió tanto a la calidad técnica de sus obras como al hecho de que sus imágenes proporcionaban una grata distracción a los esforzados granjeros estadounidenses de comienzos del siglo veinte.


