Amores que parecen de película
Vínculos de veinte años y más, como Schwarzenegger con Maria Shriver, Tom Hanks y Rita Wilson, o Kevin Bacon junto a Kyra Sedgwick, sí ocurren en Farandulandia.
«La sensualidad se desvanece, la belleza es pasajera. estar con un hombre que te hace reír a diario, ¡eso sí que dura!». La sabia sentencia es de la octogenaria actriz Joan Woodward, quien el 2008 lloró la muerte de Paul Newman, su compañero de toda la vida: medio siglo estuvieron juntos, erigiéndose como un ejemplo de compromiso en un ambiente habituado a relaciones breves y tormentosas.Este último mes parece haberse desatado una epidemia de divorcios en Farandulandia: desde las pechugonas estrellas de realities Kendra Wilkinson, Heidi Montag y Kim Kardashian hasta el ex vicepresidente de EE.UU. y mediático activista ambiental Al Gore, quien acaba de anunciar que se separa «en buenos términos» de Tipper, su esposa durante cuarenta añitos. Y eso, claro, sin contar con los publicitados dramas amorosos de viejotes como Sandra Bullock y Charlie Sheen.
Siempre expuesto a los flashes, la vanidad y las tentaciones, el mundo de la farándula no es terreno fértil para romances de largo plazo. Meses atrás Hollywood vio con espanto cómo Susan Sarandon y Tim Robbins -una de sus parejas favoritas- rompían tras 21 años de vida en común.
Como sea, y pese a las apariencias, aún queda gente ligada al negocio del espectáculo que cree en las relaciones estables.
Vínculos que duran veinte años y más no son tan raros. Arnold Schwarzenegger, por ejemplo, lleva un cuarto de siglo casado con la periodista Maria Shriver; Tom Hanks recién celebró su vigésimo segundo aniversario junto a la productora Rita Wilson, lo mismo que los actores Kevin Bacon y Kyra Sedgwick. Denzel y Pauletta Washington, por su lado, ya van por las tres décadas. Y cada vez que alguno de ellos aparece en público siempre va de la mano con su pareja o mandándole besos y saludos por las cámaras de la ocasión.
Poco antes de morir, Farrah Fawcett se casó con su compañero de siempre, Ryan O'Neal; Patrick Swayze, fallecido el 2009, sumó 34 años de matrimonio con la bailarina finlandesa Lisa Niemi. Casos así no son la norma, claro está, pero de que los hay, los hay. El amor aún vive.
-Los Stiller, 56 años muertos de la risaPocos en Hollywood pueden decir lo mismo que Anne Meara y Jerry Stiller: dos actores de fama que llevan casados casi sesenta años. Se conocieron en 1953 en la oficina de un agente incapaz de encontrarles empleo. «No tenía dinero siquiera para invitarla a un sándwich», recuerda Jerry.
Hoy octogenarios, su época de gloria se remonta a la década de los sesenta, cuando formaban un reputado dúo cómico especializado en rutinas televisivas donde precisamente se burlaban de la institución del matrimonio. Entre ellos, no obstante, nunca hubo mayores discordias.
Aunque el trabajo comenzó a escasear cuando se hicieron viejos, ambos supieron reinventarse: ella como la típica actriz secundaria que ejerce de abuelita en series, películas y avisos comerciales; él como anciano maniático en las sitcoms «Seinfeld» y «King of Queens». El 2007, la popular pareja ganó su estrella en el «Paseo de la Fama» de Hollywood; durante la ceremonia fueron acompañados por sus dos afamados hijos, los comediantes Ben y Amy Stiller.
«Ella me enseñó a comportarme como un ser humano y un padre de familia», dice Jerry; «sólo sé que es un hombre maravilloso», suspira Anne.
-Familia Fox, en las buenas y en las malas
A unque Michael J. Fox encarnaba a un muchachito conservador en la serie ochentera «Lazos familiares», en verdad era bastante mayor de lo que se veía. Cuando el show fue cancelado en 1989, el actor ya bordeaba la treintena y luchaba por alejarse del estereotipo adolescente que había reforzado en «Volver al Futuro».
Años antes conoció en el set a la rubia Tracy Pollan, quien justamente interpretaba a su polola televisiva. Bajo el calor de los focos se enamoraron, contrajeron matrimonio en 1988 y pronto tuvieron a su hijo Sam (a quien seguirían tres retoños más). A comienzos de los noventa, empero, Michael no lograba consolidarse en roles serios, solía embriagarse a solas y el dedo pequeño de su mano izquierda no paraba de temblar. Luego, Fox supo que sufría del irreversible Mal de Parkinson.
«A veces la miro y pienso que está cada día más bonita. Casarme con ella es lo mejor que he hecho», le dijo a la revista «O».
-Simon Le Bon: de Don Juan a celoso empedernidoE n 1984 Simon Le Bon era uno de los solteros más codiciados de Gran Bretaña. Sin falsa modestia, se ufanaba de acostarse con una chiquilla distinta cada semana. Un buen día, sin embargo, quedó prendado de la foto que ilustraba el aviso de una revista.
Muy suelto de cuerpo, el vocalista de Duran Duran telefoneó a la agencia de modelos para preguntar cómo se llamaba la morena, logró invitarla a salir y se sorprendió al comprobar que -aparte de hermosa- Yasmin Parvaneh era inteligente, sensata y dicharachera. Un año después figuraban casados; durante los meses que siguieron, el correo de la muchacha fue inundado por cientos de cartas amenazantes de fanáticas de la banda. Incapaz de sentir celos, ella se abanicaba.
Pese a su extraña génesis, el romance entre Simon y Yasmin Le Bon aún perdura. Gracias al cable a tierra tendido por su mujer, el cantante encarriló una vida que iba derechito al abismo de la cocaína y el gin. Cariñoso padre de tres hijos, hoy su grupo continúa sacando discos; su estupenda mujer, en tanto, desfila en las pasarelas junto a chicas veinte años más jóvenes y diseña su propia línea de ropa. Y Le Bon hasta confiesa sentir celos.
-Robert Smith y los otros rockeros felizmente casadosP or curioso que parezca, el «alocado» mundo del rock ofrece notables ejemplos de estabilidad conyugal. Los Beatles fueron ejemplo a seguir: John Lennon sumó once años casado con Yoko Ono; Paul McCartney acompañó durante tres décadas a su adorada Linda y George Harrison alcanzó a cumplir 22 años de matrimonio con la mexicana Olivia Arias. En todos estos casos, sólo la muerte los separó. Ringo Starr, por cierto, celebrará el 2011 treinta años junto a la actriz Barbara Bach.
Los Fab Four no son los únicos rockeros con vocación de enamorados. Ozzy y Sharon Osbourne, casados desde 1982, han requerido de altas dosis de tolerancia para aguantar mil peleas, pero salieron adelante. Y Gene Simmons, bajista de Kiss, nunca ha desposado a la actriz de cine erótico Shannon Tweed, pero vive junto a ella desde 1989 y tienen dos hijos.
Suma y sigue. Jon Bon Jovi acaba de cumplir veinte años casado con Dorothea Hurley, su polola de la secundaria; Robert Smith, vocalista de The Cure, suma dos décadas de vida junto a Mary Poole, a quien conoció casi de niñita. Bono va por los treinta años junto a su esposa Ali Stewart. Y David Bowie y la modelo Iman se casaron en 1992 y aún lucen radiantes. Lo mismo vale para Sting, quien ese mismo año contrajo matrimonio con la actriz Trudie Styler, con quien según se sabe practica largas maratones de sexo tántrico.


